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Violeta de los Alpes: Características, cuidados, cultivo, semillas y mucho más

Cyclamen persicum es el nombre por el cual se le conoce a la especie de violeta de los Alpes, que además pertenece al género Ciclamen reconocido por estar conformado por 23 especies que permanecen bajo las características de plantas de tubérculos.

Violeta de los Alpes

Características de la violeta de los alpes

Se puede decir en primer lugar que la violeta de los alpes florece al comienzo de la primavera, cuando las condiciones climáticas se vuelven más favorable para el desarrollo de esta planta, puesto que las temperaturas suben y el ambiente se tonar más cálido, de esta forma se puede especificar como el período entre los meses de enero a abril como el nacimiento de estas flores, sin embargo es una de las pocas plantas que permanecen con sus flores incluso durante del invierno. Por otro lado, en cuanto a la coloración se puede decir que flor de la violeta de los alpes se puede presentar en blanco, y en algunas tonalidades de color rosa, hasta llegar al violeta intenso. Cabe destacar que el principal aspecto que influye de manera directa en la coloración de la violeta de los alpes de la altitud en la que se encuentre.

Además esta especie se conoce también por las características aromáticas que presenta. Por otro lado tomando en cuenta las referencias en cuanto al tamaño se puede decir que el promedio en términos generales de la violeta de los alpes de unos 30 centímetros o hasta los 40 centímetros de longitud, además es importante señalar que en esta planta se presenta un leve giro de unos 90° a 120°. Ahora bien tomando en cuenta los aspectos distintivos de esta especie se puede decir que cuenta con unas extremidades puntiagudas que por lo general se consideran ligeramente cerradas.

Entre otra de las características de la violeta de los alpes se puede decir que las hojas de esta planta comienzan a aparecer en la etapa de otoño, por lo general con una figura redondeada que simula la forma de un corazón, donde se encuentran los bordes lisos y ligeramente dentados.

Dentro de las características generales de la violeta de los alpes también se puede decir que la edad de estas plantas se puede identificar a simple vista, puesto que gracias al aspecto se determina en qué etapa de la vida se encuentra esta planta, puesto que la referencia afirma que a medida que va pasando el tiempo las flores de esta planta suelen ponerse más pequeñas, siendo el primer aspecto que refleja la vejez en la violeta de los alpes.

Tubérculo de la violeta de los alpes

Por otro lado en cuanto a las características del tubérculo con el que cuenta esta planta se puede decir que se trata de una esfera comprimida, que por lo general se encuentre en forma aplanada sobretodo en la parte superior. En cuanto a las referencias que se tienen sobre el tamaño de los tubérculos en esta especie se trata de unos 5 centímetros de diámetro cuando se encuentra en la etapa de la madurez. Por otro lado, además se tiene como referencia que en cuanto a la coloración se presentan en tonos suaves de color marrón.

Otro aspectos resaltantes de los tubérculos en la violeta de los alpes se puede decir que vienen acompañados de finos pelos aterciopelados, y unas raíces ramificadas que por lo general suelen ser delgadas, la referencia que se tiene es de 1 mm de diámetro, dichas raíces surgen desde el centro de la parte inferior del tubérculo.

Semillas de la violeta de los alpes

En primer lugar hay que tener en cuenta que obtener las semillas de la violeta de los alpes corresponde al primer paso en el cultivo de esta especie de planta, por lo general dichas semillas son fáciles de adquirir en cualquier tienda especializada en jardinería o incluso se pueden obtener de la misma planta.

Cabe destacar en cuanto a las semillas es que según los especialistas la mejor temporada para el cultivo de las mismas a fin de conseguir las mejores condiciones en los resultados del crecimiento corresponden al otoño, por lo tanto el mejor momento para adquirir las semillas y posteriormente plantarlas debe ser en los meses de la temporada de otoño. Con relación a lo anterior la mejor temperatura para que las semillas pueden crecer se trata de unos 13°C y hasta los 17ºC. Otras de las consideraciones que se deben tener en cuanto al cuidado de las semillas de la violeta de los alpes es que las mismas deben ubicarse bajo la sombra, evitando la luz del sol de manera directa a ellas.

Por otro lado, una vez que se tienen en cuenta todas las recomendaciones anteriores para el cuidado y cultivo de las semillas otra recomendación por parte de los especialistas es ubicarlas con una separación considerable entre cada una de ellas, de forma que puedan desarrollarse sin tener que lidiar con problemas de espacio.

Semillas de la violeta de los alpes

En cuanto al significado de la violeta de los alpes se conoce que su nombre como género es decir «Cyclamen» viene del origen griego, a esta palabra en dicho idioma se le atribuye el significado de círculo, probablemente esto tenga cierta relación con la figura que se presentan en la estructura de la planta violeta de los alpes y todas las figuras curveadas que componen sus flores, tomando en cuenta incluso los tubérculos y las principales hojas.

Por otro lado, cabe destacar que el nombre científico que se le atribuye a la violeta de los alpes es Cyclamen persicum, en tal sentido se conoce que el término cyclamen se refiere al círculo, como lo señalado anteriormente, pero en cuanto al término persicum se refiere a la localización Persia, siendo un epíteto geográfico. De esta forma se determina el significado del nombre científico de Ciclamen o violeta de los alpes de acuerdo a  su figura y por el origen que tiene.

Cuidados para la violeta de los alpes

Temperatura

Hay que tener en cuenta en cuanto los cuidados correspondientes la temperatura es un factor fundamental que determina la vitalidad de esta planta y los cuidados de la flor violeta de los alpes, de tal forma se conoce que el ambiente con la temperatura ideal para el desarrollo de la violeta de los alpes corresponde a los 15°C y hasta los 20°C, de esta forma los especialistas afirman que este tipo de plantas tienen cierta tolerancia a los climas fríos y se conoce como una de las plantas con mayor capacidad de adaptación a las temperaturas bajas, siendo una de las pocas conocidas que aún estando en la nieve puede florecer. Tomando en cuenta lo anteriormente señalado se puede decir que el nombre de violeta de los alpes se encuentra asociado a las condiciones en las que esta planta suele habitar, es decir, las características en cuanto al clima.

Riego

En cuanto a los cuidados relacionados con el riego de la violeta de los alpes hay que tener en cuenta que las condiciones cambian un poco, puesto que esta planta se desarrolla mediante bulbos y de esta forma se debe garantizar la vitalidad de los mismos, en cuanto a esta vitalidad se tiene el riego como el principal factor. De esta forma se debe evitar por completo el riego clásico que se suele llevar a cabo en otro tipo de plantas, es decir, el riego que tiene que ver con mojar la tierra por completo donde se encuentran las raíces de la respectiva planta, en estos casos lo ideal es evitar por completo el contacto directo del agua con el bulbo.

Lo mejor que puedes hacer es ubicar la planta en un tiesto y colocar agua en la base de la maceta para que la utilice a medida que la necesita. También se recomienda airear la tierra y abonarla con un fertilizante líquido en el agua durante la etapa de crecimiento y floración de la planta, todo forma parte del mantenimiento de la violeta de los alpes.

Iluminación

Por otro lado, entre los cuidados recomendables para el óptimo mantenimiento de la violeta de los alpes se encuentra la buena iluminación, que como toda planta es fundamental para su desarrollo y crecimiento. Cabe destacar que en esta especie aunque se requiere de una iluminación abundante se debe evitar que la misma sea recibida por parte de la planta de manera directa, puesto que de esta forma se deterioran las principales hojas y flores al secarse por el calor del sol.

De esta forma, se puede presentar en caso de que esta planta suele ser cultivada en el hogar o en jardines domésticos, de esta forma bajo los cuidados de la iluminación se debe orientar la ubicación de la planta con relación al sur, o en lugares donde puedan recibir tanto luz solar como sombra.

Poda

Tomando en cuenta las consideraciones anteriores en el cuidado de la violeta de los alpes además hay que considerar la poda como otro factor fundamental en todo este proceso, puesto que esto le devolverá vitalidad a la planta cuando sea necesario, además que se garantizará una vida más prolongada en las mejores condiciones. De esta forma, hay que saber en cuanto a la violeta de los alpes y las flores caídas es que los especialistas en el cultivo afirman que cada vez que sea necesario se debe proceder a eliminar de la planta las flores o las hojas que se encuentren en mal estado o viejas.

Tomando en cuenta el paso anterior para proceder a quitar las partes muertas de la planta por medio de la poda se debe tomar en cuenta que la manera más adecuada de realizar esto es arrancando cada pieza justo en su punto de inserción ubicado en el bulbo.

Cuidados del bulbo de la violeta de los alpes

En primer lugar es importante tener en claro que el bulbo se refiere a una estructura de la planta que le permite almacenar nutrientes de reserva, dicha estructura se encuentra como base por debajo de la tierra. Lo primero que hay que tener en cuenta con relación al cuidados del bulbo de la violeta de los alpes es evitar a toda costa el riego excesivo de este órgano vital para la planta, de esta forma lo más recomendable es proceder al proceso de riego sin que el agua pueda quedarse estancada en el suelo, si esto sucede el bulbo se verá afectado.

Por tal motivo, en estos casos buscando la conservación de los mismos se debe regar el suelo o el sustrato que se encuentra alrededor del bulbo, y no de manera directa, es decir, evitar que el agua entre en contacto con el bulbo o con otras estructuras de la planta.

Además de los cuidados mencionados anteriormente se debe tener cuidado con ciertas plagas que puedan afectar al bulbo de la violeta de los alpes, aunque por lo general no se consideran víctimas de numerosas plagas puede darse el caso se ser afectado por caracoles o babosas, de ser así se debe aplicar el producto especializado que se puede encontrar en las tiendas de jardinería.

Cuidados en interior de la violeta de los alpes

El cultivo de la violeta de los alpes el interior de las casas por lo general suele ser una práctica común, ya que estas plantas son populares por sus fáciles cuidados, sin embargo cuando se procede a mantenerlas en estos lugares hay ciertas consideraciones que se deben tomar en cuenta. En primer lugar se encuentran las referencias en cuanto a la temperatura ideal para las plantas, por lo general en interior de las casas suele existir una temperatura promedio de unos 25°C, esto se considera como una temperatura calurosa para estas plantas, que entre sus condiciones buscan mantenerse en los 13°C y hasta los 18°C. Por lo tanto en interiores deben estar ubicadas preferiblemente en lugares abiertos aunque evitando corrientes de aire intensas.

Una vez que se toman las precauciones en cuanto a la temperatura se debe considerar el cuidado en cuanto a la luz solar, que nunca debe ser de manera directa, por lo tanto en el interior la violeta de los alpes debe estar ubicada en un sitio con sombra. Además otras de las consideraciones es que se debe evitar la presencia de calefacción en los lugares donde se disponga esta planta.

Cabe destacar que para incrementar la floración en estas plantas se debe incrementar a su vez el riego, pero manteniendo el cuidado de no colapsar a la planta con agua estancada, por lo tanto los especialistas sugieren color cubos de hielo cuando la violeta de los alpes se encuentre en su etapa de floración y desarrollo, con el fin de mantener el suelo húmedo, sin exceso y conservar la temperatura fría de manera necesaria.

Por otro lado en los cuidados que corresponden a la ubicación de la violeta de los alpes en el interior de las casas se debe tener en cuenta realizar la poda cada vez que sea necesario, es decir cuando se encuentre la violeta de los alpes con hojas amarillas durante este proceso no se debe cortar las zonas afectadas sino que sacarlas con movimiento de rosca para limpiar el tallo principal de manera correcta.

En resumen, la violeta de los alpes se deben mantener en ambientes frescos, preferiblemente los más fríos de la casa donde pueda además exponerse al sol solo que no de manera directa y donde no se vea afectada por corrientes fuertes de aire.

Cuidados en verano de la violeta de los alpes

Es importante tener en cuenta  entre los cuidados de la violeta de los alpes en verano que para el desarrollo de estas plantas significa un período considerado como de descanso, puesto que se puede asimilar a su vez a un estado de hibernación. Ya que por lo general cuando la temperatura del año aumenta específicamente en las condiciones climáticas del verano se conoce que la violeta de los alpes permanece en un estado durmiente, por otro lado es importante señalar que este período termina cuando comienza los días más fríos y lluviosos donde la planta comienza a florecer.

Ahora bien, tomando en cuenta lo anterior, los cuidados correspondientes para esta temporada del año en la violeta de los alpes sugieren que en cuanto al riego se disminuya la intensidad, incluso algunos especialistas indican que no es necesario regarla tanto y de manera frecuente.

Por otro lado, lo que corresponde a los cuidados de la iluminación cabe destacar que siendo la temporada de verano la más intensa en cuanto los rayos de sol se debe tener cuidado en el mantenimiento de la violeta de los alpes, puesto que aunque necesite de iluminación durante esta temporada lo más recomendable es mantener al aire libre pero bajo la sombra. En cuanto a esto también se recomienda dar vueltas a la maceta para evitar daños ocasionados en la planta por el sol y así reciba la iluminación de manera uniforme.

Cultivo de violeta de los alpes

El cultivo de la planta de violeta de los alpes por lo general suele ser sencillo mientras se mantengan las condiciones adecuadas en cuanto a los cuidados, por lo general estas plantas suelen ser cultivadas en los suelos que corresponden a las regiones con un clima templado, puesto que estando bajo estas condiciones se garantiza el correcto desarrollo de la violeta de los alpes. De tal forma los especialistas en esta planta recomiendan que este tipo de cultivo debe llevarse a cabo en invernaderos con climas fríos.

Reproducción de la violeta de los alpes

Lo que respecta a la reproducción de la violeta de los alpes hay que tener en cuenta que solo se produce por medio de las semillas, que a su vez deben contar con las mejores condiciones para su crecimiento. La época más favorable para la reproducción de estas plantas es el otoño o a principio de la primavera.

Aproximadamente al mes de su plantación las violetas de los alpes comenzará a mostrar sus nuevas hojas, cuando las mismas se consideren unas dos o tres esta planta estará en las mejores condiciones de ser trasplantada a una maceta.

Distribución de la violeta de los alpes

Lo que corresponde a la distribución de la violeta de los alpes cabe destacar en primer lugar que su origen viene dado en la zona oeste de Asia Menor, tomando en cuenta parte del territorio que en se encuentra en el sur al oeste de Turquía específicamente en la provincia de Hatay y hasta llegar a Jordania.

Por otro lado los estudios aplicados a la distribución de esta especie aportan que puede ser encontrada en  las islas griegas de Rodas, Karpatos y Creta, y por otro lado también tomando en cuenta todo lo que corresponde a la zona del norte de África, específicamente en Argelia y Túnez. Lo que se conoce en cuanto a la distribución de la violeta de los alpes en esto territorios parece ser el resultado de lo que sería la utilización de estas plantas por parte de los principales religiosos de las regiones mencionadas puesto que se conoce que estas plantas tenían fines en los monasterios y en los cementerios.

Además de lo expuesto anteriormente se conoce que parte de la distribución de la violeta de los alpes en España data de los años 1940, ya que se considera que fue gracias a un jardinero de nacionalidad austríaca que llegó a Madrid, el nombre de este jardinero era Rudolf Klobuznik, y se conoce por ser la persona que consiguió esta especie por medio de una relación entre otras variedades con el fin de soportar ciertas condiciones climáticas que no eran comunes en las plantas buscando de esta forma la adaptación de la Península Ibérica.

Riego de la violeta de los alpes

Cabe destacar que las condiciones de riego cambian una vez que se llega a la temporada de otoño o invierno, puesto que la violeta de los alpes se suele regar con normalidad durante este tiempo, buscando como finalidad que la tierra se mantenga en una consistencia húmeda para incrementar el desarrollo de la floración de la planta. Por otro lado, cuando llega la primavera es momento de regar de manera más esporádica y cerca del bulbo ya que por lo general es en esta temporada del año cuando esta planta florece y se encuentra en su mejor etapa de desarrollo.

Es importante tener estas consideraciones en cuenta para comparar como debe ser el período de los riegos y como debe realizarse el proceso ya que por lo general lo que respecta a la temporada durante el verano, que como lo señalado anteriormente debe ser poco regular, puesto que la violeta de los alpes se encuentra en una especie de descanso en cuanto a su desarrollo y crecimiento.

Tipos de violeta de los alpes

Por lo general se conoce que la violeta de los alpes se trata de una planta que cuenta con unas flores fragantes y  de figura delgadas, que por lo general presentan una coloración en tonos de blanco o rosa claro, en tonos pálidos, a su vez puede ser también tonos de color rosa oscuro en la base. Se conoce en términos generales que estas plantas suelen florecer en la temporada de primavera, pero hay que tomar en cuenta que de la especie de violeta de los alpes se conocen a su vez subespecies, que está representadas como distintos tipos, que aunque cumplen con estas principales especificaciones por lo general muestran ciertas variaciones.

Cyclamen persicum var. autumnalis

En primer lugar se encuentra la subespecie de Cyclamen persicum var. autumnalis, lo que se conoce de manera específica con esta especie es que fue descubierta en lo que corresponde a la zona de Hebrón. Por lo general esta planta mantiene las mismas características descritas en cuanto a la violeta de los alpes, solo con la variación de que a diferencia estas plantas suelen florecer en la temporada de otoño, en vez de ser la de primavera.

Cyclamen persicum f. albidum

Por otro lado se encuentra la subespecie de Cyclamen persicum f. albidum, dentro de este tipo se mantienen las mismas características correspondientes a la violeta de los alpes, solo que en este caso se presenta una coloración típica de esta subespecie, y se trata del color blanco puro como patrón que identifica a las plantas de este tipo.

Cyclamen persicum f. roseum

Además de los tipos anteriormente descritos también se encuentra las plantas de Cyclamen persicum f. roseum, que siguen manteniendo las características típicas de las violetas de los alpes, solo que en este caso se presenta un aspecto que es predominante en este tipo, y se trata de la coloración de las flores de esta planta, puesto que por lo general suele ser de tonos oscuros en color rosado y se presenta de manera uniforme, siendo una principal diferencia entre el tipo anteriormente descrito.

Cyclamen persicum f. puniceum

Por otro lado, además de los tipos mencionados anteriormente de la misma forma se encuentra Cyclamen persicum f. puniceum, que en términos generales se describen estas plantas con los mismos aspectos distintos del resto de las violetas de los alpes, solo que en este caso se presenta un color de manera peculiar como distintivo en esta subespecie, de esta forma el color rojo viene siendo la principal diferencia entre los demás tipos y la principal característica de estas plantas.

Aprende sobre la violeta africana.

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