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Hortensia de invierno: Todo lo que debes saber de esta especie

La hortensia de invierno es una planta perenne de hojas bastante grandes y duras que pueden resistir fácilmente el clima extremo, pero necesitan un poco de sombra para poder subsistir en el ambiente en el que las mismas se desarrollan.

hortensia de invierno

Características de la hortensia de invierno.

La hortensia de invierno es una planta de porte pequeño que mantiene unas grandes hojas verdes oscuras, muy brillantes, durante todo el año. A finales de invierno y comienzos de la primavera le salen unas flores de color rosa y forma de copa muy interesantes.

Se utiliza habitualmente como planta tapizante bajo los árboles y en borduras de caminos o pasos, aunque también se puede cultivar en maceta. Posee un rizoma subterráneo gracias al cual se extiende por el terreno.

Es una especie propia de jardines húmedos donde forma matas de tendencia rastrera. Es poco exigente ya que no necesita demasiadas atenciones y puede permanecer sin cuidados en condiciones adversas. Las plantas alcanzan alrededor de 30-40 cm de altura, llegando a cubrir los bordillos de los senderos de jardín, este hecho hace que se utilice muy a menudo para ese fin. Es asimismo, una planta muy bella para aislar cerca de los estanques de agua.

La Bergenia  o hortensia de invierno es una planta robusta, de carácter rizomatoso, cuyo elevado poder decorativo se debe además de a sus atrayentes flores, a sus maravillosas hojas de gran tamaño, redondeadas con el borde ondulado y nervios muy marcados, coriáceas, de un verde profundo y brillante.

A pesar de que las hojas suelen permanecer con una lozana tonalidad verde durante casi todo el año, al acercarse el final del otoño o con la llegada del invierno a menudo se transforman en color rojizo o con tintes bronceados.

Si el medio donde está cultivada le es propicio, la planta se extenderá rápidamente y sin dificultad gracias a sus retoños, los que le permite formar extensas superficies, especialmente bajo los árboles.

Las perfumadas flores de color rosa intenso, tienen forma de campana y se reúnen en vigorosas y densas espigas sobre rojizos tallos gruesos, existen numerosas variedades con flores en tonalidades que van del blanco al rojo intenso. La floración aparece a finales de invierno y principios de la primavera.

Cultivo de la hortensia de invierno.

Se realiza fácilmente por medio de fragmentos de rizoma portadores de un brote nuevo que se desgajan de la planta vieja  sin dificultad. Si son muy largos, se recortan dejando solo unos cuantos centímetros.

Se extraen a finales del verano o principios del otoño y se colocan en una maceta o sobre el propio terreno donde vayamos a cultivarla, previamente cavado y abonado ligeramente con abono orgánico.

Las hortensias de invierno pueden cultivarse en cajonera, maceta, terrazas y balcones.
Son muy adecuadas para bordillos y para jardines urbanos ya que resisten muy bien la polución.
También resultan indicadas para cubrir taludes difíciles de trabajar, para proporcionar sombra y protección en la base de otras plantas que lo requieran o para cubrir lugares de acceso difícil.

Cuidados.

La hortensia de invierno es poco exigente en cuanto a sus cuidados. Le gustan los suelos siempre húmedos y ricos en materia orgánica. Se sitúa habitualmente en semisombra, aunque si el suelo es muy húmedo tolera el sol directo.

Los riegos deben ser frecuentes ya que no tolera la sequía. En cuanto a las temperaturas, soporta sin problemas temperaturas bajas. Tras la floración es conveniente cortar todos los tallos una vez las flores estén marchitas.

En primavera se puede multiplicar la hortensia de invierno por división de mata seccionando el rizoma. También se puede realizar la división en otoño o primavera por esqueje de rizoma o por semillas en primavera. Las babosas y caracoles suelen ser sus peores enemigos.

Necesita una ubicación en semisombra, especialmente en las regiones de sol fuerte, y un sustrato fértil y fresco, siendo apropiados los suelos calcáreos. Resiste mal los suelos secos y la falta de agua por lo que los riegos han de ser moderados, pero sin encharcar, ya que puede producir la podredumbre del rizoma.

La bergenia no exige grandes cuidados.

Le es suficiente con cortar por la base las hojas muertas y las flores pasadas para que siga floreciendo hasta el verano, aunque es mera cuestión estética. Sin embargo los caracoles y babosas encuentran muy apetitosas sus hojas y tallos, por lo que habrá que mantenerlos alejados.

Otros aspectos de la hortensia de invierno.

Resulta perfecta en rocallas, borduras y como cubresuelos. Aunque  también vive bien en macetas y jardineras, procurandoque no les de mucho el sol, pues el sustrato de estas se seca antes y puede stresar a la planta.

A mediados del invierno comienza a sacar racimos de flores con forma de campanilla, generalmente rosadas, aunque  algunas variedades pueden dar flores de color magenta, carmín, púrpura o blanco. Pudiendo reflorecen en otoño.

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