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Mandarino: beneficios, fruto, cuidados, variedades, y más

El mandarino o árbol de mandarinas cuyo nombre científico es citrus reticulata, es una planta perteneciente al género botánico citrus, en la familia de las rutáceas como el árbol de moras o Morera. Conoce todo sobre ella y los increíbles beneficios de su fruto a continuación:

mandarino 1

¿Qué es el Mandarino?

El Mandarino es un árbol tropical que brinda una rica fruta mejor conocida en los países caribeños como “la mandarina”, es muy fácil de sembrar y mantener, lo que ocasiona que se vea a menudo en cualquier jardín o campo. Y como toda planta que ofrece cítricos, es auto fértil, es decir que basta de un solo agente polinizador como una abeja u otro insecto que traslade polen de la flor masculina a la femenina para que logre reproducirse.

Características

Como el resto de los cítricos, el arbusto de las mandarinas pertenece a la familia de las rutáceas la cual tiene más de 1.600 especies de plantas. Es un árbol de hojas perennes, esto significa que durante todo el año no deja de florear, difícilmente pasa los dos metros de altura y es ideal para colocarlo en macetas y tener dentro del hogar hasta que alcance un tamaño en su período de adulto y deba ser trasplantado.

Sus hojas son similares a las flores de azahar de naranjos y limoneros, se fertilizan a sí mismas, además no hace falta que planten varios ejemplares, ya que solo con uno se garantiza la cosecha del fruto. La planta en términos generales es muy similar a la del naranjo, este genera que muchas personas puedan confundir ambos árboles entre sí.

El período de recolección de las mandarinas es bastante amplio, desde octubre hasta finales de enero, todo dependiendo de la variedad, el fruto se conserva de forma excelente una vez extraída del árbol. Comparte la mayor parte de las cualidades de las familias de los citrus como su alto contenido de vitamina A y C, al igual que ácido cítrico y azúcar Posee una forma similar a la del naranjo, en su pulpa hay bastante contenido líquido y contiene grandes niveles de vitamina C.

Clima y suelo para su cultivo

Por ser un árbol de climas templados, el mandarino necesita una temperatura ideal para su cultivo que oscile entre los 23 grados y 35 grados centígrados ya que por debajo de está temperatura mínima, muestra un crecimiento mucho más lento y por debajo de los 13 grados, el arbusto detiene totalmente su crecimiento.

Los suelos arcillosos, salinos o calizos no son para nada recomendables en el proceso de cultivo, mientras que aquellos que son arenosos son ideales, puesto que ofrecen mayor cantidad de nutrientes tanto para el árbol como para sus frutos. De igual forma, los expertos recomiendan agregar abonos y fertilizantes para componer un poco las carencias que presenten algunos suelos.

Los suelos con PH medio entre seis y siete, son los más óptimos para su cultivo. Con superficies demasiado ácidas o básicas, los mandarinos desarrollan afecciones en las cuales aparecerán lesiones debido a la toxicidad de diversos elementos.

Riego

Todos los cítricos exigen una gran demanda de agua para su desarrollo, además de eso, quienes se encargan del cultivo de este rubro ya sea a nivel casero, profesional o industrial, recomiendan verificar que el vital liquido sea de una buena calidad y sus condiciones estén optimas, es decir, limpia y sin agentes externos.

Las aguas turbias o de fuertes concentraciones resultan ser perjudiciales para el crecimiento del árbol, además de esto, la arenilla, piedras o residuos deterioran fácilmente las hojas. También recomiendan controlar la cantidad de sales que contenga el flujo, por lo cual el riego de un mandarino, es considerado como una tarea fundamental para que este dé frutos.

Se debe agregar una cantidad de entre 30 y 50 mililitros al día como máximo para controlar que se mantenga bien húmedo e hidratado pero que no exceda ese límite y se ahoguen las raíces. Hay que tener también bajo consideración que en épocas veraniegas donde el calor y el sol son mucho más intensos, habrá que aumentar el nivel de agua de forma exponencial dependiendo de la temperatura, mientras que en el invierno, la cantidad a rociar baja.

Un hecho fundamental a tomar en cuenta será la permeabilidad del suelo, porque si la tierra es húmeda, será otro factor a considerar para rociar. Acompañado de un riego adecuado, el aporte orgánico que podamos hacerle a nuestro árbol de mandarinas será vital. Una cantidad estimada, ronda los 20 kg de materia orgánica por año para cada floresta, pero esto dependerá, en buena medida, de las tipologías que presente.

Origen

Sus inicios se remontan a los países asiáticos, principalmente China, donde su cultivo comenzó hace miles de años, siendo la primera referencia en el siglo XII A.C, más tarde su producción se extendería por el sur del gigante de Asia, además de las áreas norte y este de la India.

No sería sino hasta el siglo XIX que llegaría al denominado viejo continente (Europa), cuando Sir Abraham Hume, floricultorista británico y político conservador que se sentó en la Cámara de los Comunes entre 1774 y 1818, la introdujo en Inglaterra a inicios de los años 1.800. Desde allí fue exportada a Malta y continuó su camino por el Mediterráneo.

Un coronel británico la llevó a Florida, Estados Unidos en 1870 y desde ese momento comenzaron las exportaciones hacia toda América Central y del sur.

Países Productores

En la actualidad un total de 10 países se han adueñado de la mayor parte de producción de mandarinas a nivel mundial y pese a no ser un fruto tan conocido como la pera o manzana, se obtienen grandes números en toneladas durante todo un año calendario.

En primer lugar tenemos a China con una producción de 15.185 toneladas anuales, superando abismalmente a su perseguidor más cercano que es España y produce apenas 1.974; Brasil 1.206; Japón 1.066; Marruecos 1.042; Corea del Sur 778; Egipto 748; Turquía 744; Irán 702; Tailandia 670 y Pakistán que se ubica décimo en esta lista, saca 640 toneladas de mandarinas cada 365 días.

El resto de país producen 4.156 toneladas lo que solo representa la tercera parte de lo generado por China, para un total de más de 27  mil toneladas cosechadas en los más de 300 países donde existe el cultivo de este fruto a nivel mundial.

Beneficios

Entre sus beneficios la mandarina aporta una gran cantidad de nutrientes al cuerpo humano. Ofrece unas 53 kilo calorías por cada 100 gramos que ingiramos del producto; 0.8 gramos de proteínas, 0.3 de grasas, 13.3 de hidratos de carbono, 10.5 gramos de azucares, 166 miligramos de potasio, 12 de magnesio, 20 de fósforo, 26.7 de vitamina C, 0.2 de vitamina E y 16 de folatos, lo que contribuye una buena variedad de nutrientes.

El agua es el componente mayoritario de este fruto, mientras que su principal nutriente es el hidrato de carbono y aunque en comparación a otros cítricos aporta menos cantidad de azúcares y por ende menor cantidad de calorías, el importe de fibra es apreciable y esta se encuentra sobretodo en la parte blanca entre la pulpa y la corteza.

Su contenido de ácido fólico y provitamina A es mayor que el de las naranjas, sin embargo su contenido de Vitamina A y C es menor.

Usos

¿Sabías que la mandarina ayuda a bajar los niveles de colesterol? Debido a que están cargadas de una sustancia llamada sinefrina la cual sirve para frenar el exceso de colesterol al mismo tiempo que regula la cantidad presente en el cuerpo, lo que es altamente positivo para el sistema de salud. Los antioxidantes presentes en estas frutas son los encargados de combatir directamente la incidencia del colesterol malo dentro de las arterias.

Según los expertos, la mandarina también es propicia para combatir una enfermedad muy grave como lo es el cáncer de hígado. Existen componentes propios de los cítricos que funcionan para combatir los tantos efectos negativos que puede generar esta patología. Los pacientes con hepatitis C reciben jugo de mandarina para reducir el riesgo del cáncer de hígado.

Otro punto a considerar es que mejoran la tonalidad de la piel. Las características que envuelven a los nutrientes involucran una gran cantidad de elementos propicios para la mejora del color de piel, eliminar manchas y dar una mejor apariencia, por lo que se considera un producto altamente estético.

También es un fruto rejuvenecedor, pero no porque retrase el proceso de envejecimiento o vuelva a las personas más jóvenes. Un dolor de cabeza de los adultos mayores es cuando comienzan a aparecer las llamadas canas, pues la mandarina retarda la salida de las mismas gracias alto contenido de vitamina B2 que hace más lento el proceso. Además es vital para que el cabello obtenga suavidad, se mantenga sedoso con gran olor y brillo.

Dentro de todas las grandiosas formas que existen para utilizar esta fruta, la mejor es como aromatizante en distintas fragancias, colonias, detergentes, jabones para la limpieza e incluso palillos de olor, al igual que en compuestos químicos (desengrasantes) ideales para asear espacios repletos de aceites ya sean vegetales o de uso industrial.

Aunque en muchas recetas caseras propicias para la limpieza, el zumo de mandarinas o naranjas en gran cantidad, puede resultar excelente para remover grasas. Sin embargo, se recomienda ser bastante cuidadoso al momento de aplicarlo en algunos tipos de superficies, pues en materiales como el latón o aluminio, su uso en exceso terminará oxidándolos más temprano que tarde.

En la medicina tradicional china el consumo del fruto es ideal para las dietas y bajar de peso, porque son una fuente importante de fibra y los alimentos ricos en fibra mantienen el estómago lleno por un período más largo de tiempo, reducen el deseo o la necesidad de comer y controla los niveles de insulina en el cuerpo.

Uso culinario

La mandarina ofrece una gran cantidad de usos en la cocina, tanto por su sabor y aroma, al igual que la toronja o el limón, su jugo es utilizado para darle mucho más sabor a diferentes postres, la concha se puede rallar para aromatizar y la pulpa es ideal para agregarla en ensaladas frutales.

Crema de Espinacas con Mandarinas salteadas

Existen recetas que si bien no son nada tradicionales representan una gran exquisitez, caso tal el de la crema de espinacas con mandarinas salteadas. Para su elaboración se requieren, además del fruto ya mencionado: cebollas, aceite vegetal, espinacas congeladas, papas previamente cortadas, sal y agua.

 

Para preparar colocamos a un recipiente la cebolla y sofreímos con el aceite o mantequilla, cuando comience a cocinarse, agregamos las espinacas congeladas junto a las papas y lo cubrimos con bastante agua por unos 40 minutos.

Lo trituramos todo con la batidora, hasta conseguir una crema fina y sazonamos con la sal al gusto, (no se recomienda exceder la cantidad). Por último salteamos la mandarina en un sartén aparte con más aceite, una vez listo servimos y estará culminada nuestra rica receta.

Muslos de pavo rellenos con mandarina

Este es un platillo considerado sumamente complejo y para su preparación vamos a necesitar: muslos de pavo, mandarinas, ciruelas, espárragos, cebollas, caldo de pollo, harina de maíz y sal al gusto.

Comenzamos abriendo los mulos del pavo, deshuesamos y cortamos un poco por la mitad para poder rellenarlos, repletamos con las ciruelas el espárrago previamente troceado, pelado y los gajos de mandarina, posteriormente salamos con los condimentos de nuestra preferencia.

Debemos enrollar el muslo con ayuda de una cuerda, salteamos y agregamos la cebolla cortada en tiras finas y agregamos los muslos para que se doren junto a los demás ingredientes, mojamos con vino blanco u otra bebida que pueda garle un gusto más sofisticado, tapamos, bajamos la llama para que se cocine a fuego lento durante poco más de 60 minutos dependiendo del pavo.

A mitad de cocción añadimos caldo de pollo evitar que los muslos se sequen y así queden más jugosos, luego en una olla aparte añadimos el caldo de pollo y el zumo de mandarina con la harina de maíz disuelta en el jugo concentrado (para extraer el líquido deben exprimirse las mandarinas con la mano, es un grave error colocarlas en una licuadora o procesadora porque se amargan).

Una vez teniendo en cuenta esta recomendación y habiendo obtenido satisfactoriamente el jugo, subimos la llama para que esta especie de salsa espese, luego colamos y ponemos a punto de sal. Para culminar fileteamos los muslos a lo ancho de manera que en el corte grueso veamos en el interior el relleno de espárrago, ciruela y mandarina, buscamos unos platos preferiblemente hondos ya que la receta tiene un buen contenido de líquido, servimos con un acompañante el cual sería idea un poco de arroz blanco, decoramos y a comer.

Mandarina para la diabetes

Con relación al consumo de una gran cantidad de frutas existen varios mitos que dicen que no son buenas para las personas que sufren algunas enfermedades como por ejemplo la diabetes, esto motivado a que a pesar de ser completamente naturales las mismas poseen una gran cantidad de grasas y azúcar que pudieran generar descompensación en estos aquejados.

La realidad nos indica todo lo contrario, es decir, debemos consumirlas por ser altamente nutritivas y saludables, además poseen vitaminas que con esenciales para el organismo y su correcto funcionamiento.

Durante las temporadas primaverales los expertos en la materia recomiendan consumir aquellas frutas tropicales, ya que en esa época del año es donde están más maduras y por ende su sabor y contenido nutricional puede inclusive, triplicarse. Ver también: Ortiga

Mientras que en el invierno es preferible consumir cítricos como el limón, naranja o el fruto del cual habla nuestro blog: El Mandarino, y esto se debe a que principalmente el invierno es una temporada de lluvias y mucho frío, lo que ocasiona un incremento de los cuadros virales como gripe y tos, al consumir estas frutas, usted ayuda a fortalecer el sistema inmune.

Aporte nutricional

Es rica en fibras, vitaminas A, B y C, así como también en B1, B2, B3, B4, B5. Contiene hierro, mineral que ayuda a la formación de enzimas que intervienen en reacciones químicas de todo el organismo, y es vital en la correcta utilización del complejo B. Sus niveles de bromo, favorecen al sueño, lo que lo convierte en un alimento excelente para consumir durante de la cena, además de ser un buen digestivo.

Posee magnesio como la mayoría de los cítricos, y esto ayuda a la correcta asimilación del calcio y vitamina C. Así como el buen funcionamiento musculoso y celular. Incrementa la secreción de bilis, esto favorece la digestión de grasas y elimina residuos tóxicos, también colabora en la cicatrización de heridas y formación del esmalte dental.

Posee más agua que el naranjo y menos carbohidratos, esto hace al fruto ideal al momento de entrar en una dieta. Goza de una buena cantidad de ácido fólico o vitamina B9, elemento vital en la etapa de crecimiento, mientras que los niveles de calcio y fósforo, son esenciales para la formación de los huesos y la dentadura.

 

Fruto

La mandarina es el fruto que da el árbol de mandarinas, mejor conocido universalmente como Mandarino. Esta rica fruta puede variar su sabor entre un ácido intenso o muy dulce dependiendo del cuidado, madurez y tamaño. Se caracteriza por ser de color naranja cuando está lista para disfrutar y verde cuando apenas está en sus primero días en el árbol.

El país que produce mayor cantidad de este fruto es China. Como dato curioso en esta nación el principal idioma es el “mandarín” y en tiempo reciente nombraron al “pato mandarín” como un animal nacional. Cosechan cerca del 65% del rubro anual a nivel mundial y distribuyen a todas partes del globo terráqueo.

Están distribuidas en gajos y tienen una pulpa formada por vesículas llenas de jugo muy aromático. La piel se separa fácilmente de la pulpa, lo que unido a su aroma y buen sabor las hace muy apreciadas. Hay variedades de mandarinas, entre las que destacan: las clementinas, clemenvillas, híbridos y satsumas.

Clementinas: Proviene del cruce entre la mandarina y naranja amarga, cuenta con un característico sabor agrio pero con un sutil toque dulce al final, se considera un rubro híbrido.

Clemenvillas: También pertenecientes al grupo de los frutos cítricos híbridos, posee un buen tamaño y su principal característica es que es la mandarina con la concha más anaranjada de todas, casi llegando a la tonalidad roja.

Satsumas: Provienen de Japón, son de color amarillo, de buen tamaño, su forma es redonda y ligeramente chata, es brillante y de fácil pelado.

El nombre “mandarina” se debe a su tonalidad amarillenta tirando a anaranjado en la mayoría de las ocasiones, el cual era el traje que vestían los mandarines (burócratas de la China Imperial) quien eran los dueños, para ese entonces, de las grandes riquezas del país oriental.

Por su rico sabor y aroma se une principalmente en la preparación de diversos platillos en todo el mundo, también para elaborar ricas bebidas, acompañar cócteles de frutas o comerla al natural extrayendo sus gajos.

Cuidados

Dentro de todos los cítricos los mandarinos son los más resistentes a las plagas, al contrario de sus parientes El Limonero y El Naranjo. Los animales más comunes que intentan apoderarse de sus nutrientes y en ocasiones del mismo fruto son las cochinillas, pero aún así no representan mucha amenaza.

Si usted tiene un mandarino dentro de los espacios del jardín, es recomendable rociarlo con insecticidas que sean recomendables para librar de plagas sin contaminar el árbol, ya que si no lo hace tendrá muchos insectos visitándolo. No necesita demasiados cuidados, pero los climas tropicales son los ideales para que el arbusto dé los mejores productos posibles. Su destino elegido debe ser un lugar iluminado, donde no haya heladas fuertes durante el invierno.

A como de lugar hay que evitar sembrarlo en tierras arenosas, porque como lo mencionamos al comienzo de este artículo, la tierra puede sustraer todos los nutrientes del árbol. En este caso se recomienda mezclar con tierra bastante orgánica u abono. Otro dato es que el pH por encima de siete estaría bloqueando la asimilación de varios elementos por lo cual el macizo puede dejar de crecer.

Para el riego es recomendable hacerlo durante los meses de invierno, colocando la cantidad de agua que sea necesaria. Regarlo una vez por semana puede ser suficiente y más si se encuentra en una maceta, y cuando el mandarino ya sea adulto y todavía sigue en el interior de una casa, es preferible podarlo con tijeras.

Variedades

Existe diversidad de tipos de mandarinos motivado al cruce o mutación que los agricultores han hecho en el campo, al combinar dos frutos cítricos de la misma rama familiar para obtener una nueva fruta perfeccionada. En el caso de las mandarinas hay más de 10 tipos, pero solo cinco (5) se pueden considerar entre las primordiales.

Fina: Es de tamaño pequeño, de buena calidad, gran contendido de jugo y pulpa, muy dulce, excelente balance entre acidez y dulzura, sin semillas y posee un muy fuerte aroma.

Clemenules: Forma parte de grupo de clementinas y es un híbrido proveniente de la mandarina fina. Es la de mayor tamaño de todos los tipos, su corteza es algo rugosa y por ser proveniente de la “fina” contiene bastante zumo sin semillas.

Comunes: Su principal característica es que son redondas y aplanadas, es lisa coloreada en naranja amarillento. Tiene un agradable perfume pero posee gran cantidad de semillas lo que la hace un poco engorrosa de comer sobre todo para los niños.

Owari: Viene de la familia de las ‘Satsumas’ y es una fruta mediana, con elevado contenido en zumo, de color naranja poco intenso hasta el punto de llegar a rojo en algunas épocas del año, su apariencia es más plana que el resto, y a veces la zona de unión con la rama tiene una forma aperada.

Okitsu wase: El fruto de esta variedad es más aplanado y más grande que las variedades Owari y Clausellina y su maduración es mucho más prematura.

La gran variación y cruce de estos cítricos en los últimos años ha generado un una mejora genética y reproductiva, lo que conlleva a mejores sabores, aromas, calidad del producto, beneficios y nutrientes. Los cítricos tienen un sistema de reproducción complejo motivado en primera instancia a que la mayoría de especies muestran un largo período juvenil, lo que no permite su liga.

Poda

Comenzamos con la poda de floración que es aquella que se realiza cuando el árbol es joven, desde los dos hasta los cuatro años más o menos. Los dos primeros años de crecimiento se deja caer libremente sin interrumpir el proceso.

Posteriormente tenemos la poda de limpieza, que se ejecuta cuando la planta ya está formada, o lo que es igual, cuando ya es adulta. Lo ideal es limpiar el arbusto una vez cada año luego de la primavera, cuando se hayan recolectado las mandarinas.

En tercer lugar se encuentra la llamada poda del rejuvenecimiento que consiste en cortar las ramas y limpiar cuando el árbol ya se encuentra en una edad avanzada, esto con la finalidad de eliminar las ramas que ya estén deterioradas, partes del mismo podridas, quitar insectos del tronco y remover las hojas en mal estado para darle otro aspecto. Conoce las características del Roble Blanco y su cuidado.

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