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Morera: Características, nutrición, fruto, hojas y más

La morera o árbol de moras es muy conocido a nivel mundial principalmente por el rico fruto que ofrece (la mora), también es considerado como una planta ornamental y se usa para decorar jardines o espacios boscosos dentro de las ciudades, tal y como sucede con el árbol limonero.

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¿Qué es la Morera?

Es un árbol perteneciente a la familia de las moráceas, que pueden tener arbustos perennes, es decir, que florean durante las cuatro estaciones del año. Por lo extenso de sus ramas y gran cantidad de hojas es perfecto para brindar sombra, sobretodo en tiempos veraniegos donde los rayos del sol penetran aún más.

Es conocida como la principal fuente de alimento para los gusanos de seda, suele crecer en diversos tipos de suelos, y su cultivo y mantenimiento resulta sencillo. El árbol es de copa ancha y mide de cinco a diez metros de altura, su corteza se caracteriza por estar agrietada. Las hojas que son el alimento esencial para las orugas se ven acorazonadas, aunque exhiben variabilidad ya que pueden mostrar otras formas dependiendo del macizo.

Lleva flores con sexos separados, en espigas o amentos, pequeñas, cilíndricas y poco atractivas a la vista. De lejos se puede confundir con otras muchas especies pero una de vez de cerca, es casi imposible no reconocerlo. Muchos dicen que parecen salidos de un bosque encantado de cualquier cuento de hadas, debido a lo robusto que puede ser.

Características

Tener un árbol de moras tienes diversas ventajas. Resaltando la gran cantidad de frutos que produce una vez cumplido su tiempo de cultivo, además la madera es muy apreciada por los ebanistas ya que son árboles tan nobles que soportan prácticamente cualquier clima, y se pueden utilizar para la fabricación de distintos objetos como: muebles, camas, closet, pisos, entre otros. A continuación describiremos cada uno de los aspectos que distinguen a esta planta del resto:

Nombre científico

Morus nigra (moral negro) o morus alba (moral blanco) son los nombres científicos que recibe el tradicional arbusto de moras dependiendo de su tipo, mientras que el fruto se conoce como rubus, el cual es un grupo de especies de más de 222 plantas.

Existen tres tipos de mora, y para poder cosecharla de manera adecuada primero hay que identificarla ya que cada una debe ser tratada de manera distinta. Con base en lo anterior, es de tener en cuenta lo siguiente:

Moras blancas: Comienzan siendo simple bayas verdes pero a medida que van madurando se tornan de un color rosa. El fruto es el menos demandado para el consumo porque es un tanto insípido, sin embargo sus hojas son buscadas porque son el alimento principal del gusano de seda.

Moras rojas: Al igual que las blancas comienzan siendo verde intenso pero a medida que se desarrollan obtienen un color rojo que las caracteriza.  En ocasiones se pueden ver en tonalidades púrpuras cuando ya están listas para ser consumidas. La madera es usada para la fabricación de muebles y el fruto es el más rico gastronómicamente hablando dentro de todos los tipos de moras.

Moras negras: Es el más delicado de todos, por contar con frutos dulces y muy aromáticos, los clientes lo prefieren.

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Origen de la morera

Provienen de las zonas más templadas del continente asiático y se caracterizan por ser ideales para crecer en los jardines en zonas con climas no tan cálidos.

Su cultivo fue desconocido hasta que en el siglo sexto, los monjes establecieron la ruta de la seda, una red de caminos que unían a Asia y Europa y que debe su específico nombre a la mercancía más prestigiosa que por ella circulaba: la seda, cuya fabricación era un secreto que sólo los chinos conocían y las moreras no desvelaban.

Es uno de los árboles de mayor distribución en el continente americano, crece de forma natural en todas las costas de Pacífico y Atlántico del sur de México y demás países de la región central, hasta pasar por Argentina y llegar a las Antillas. En países como Costa Rica a pesar de tener el mayor consumo del fruto, cada vez es más difícil conseguirlo debido a la gran explotación de la que ha sido víctima en los últimos años.

La morera no es un árbol muy grande en comparación a otros, pero posee un tronco y ramas muy gruesas de forma irregulares y de copa bastante abierta. Cuentan personas que se han dedicado a plantar estos arbustos que en la estación seca cuando bota todas sus hojas pareciera un árbol seco y muerto pero no nos dejemos engañar, pues está perfectamente vivo a pesar de su agónica y fantasmagórica apariencia.

Factores climatológicos

Es ideal para zonas que sufran temperaturas frías en invierno y calientes en verano.  Prácticamente lo aguanta todo, es por esta razón que se han extendido a todas partes del mundo. Otros factores que influyen en su crecimiento son los suelos y aunque se le asocia con tierras poco fértiles, las condiciones para que de sus frutos no son nada alentadoras cuando la tierra es débil.

Multiplicación de la morera

Expertos señalan que existen muchas formas de realizar especies de injertos con este árbol utilizando semillas, aunque no es la mejor forma de hacerlo ya que estas tienen un poder de germinación bajo con solo el 50% de posibilidades de éxito, pero resulta confortable si lo que se quiere es obtener nuevas especies para uso doméstico o poco comercial.

La multiplicación por esquejes es más óptima. Para ello se toma un trozo de la rama joven, preferiblemente que no pase el año, y se cultiva en una maceta con buena humedad, temperatura en condiciones idóneas y se deja germinar.

Fabricación de madera

Se caracterizan por su enorme belleza con grandes propiedades físicas y estructurales. Existen dos tipos que dominan el mercado y gustos de los clientes como lo son la albura o madera blanca de color amarillento pálido, que no posee ninguna importancia estética ni físico-química, además del duramen o corazón cuyo color cambia conforme el árbol envejece.

Esta madera es dura y sumamente pesada, tiene una gran resistencia a la humedad, a los hongos y otros atacantes que pudren las tablas una vez expuestas a la intemperie. Esto la lleva a ser una madera muy buscada para la elaboración de partes internas en las viviendas.

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Morera: Historia de una tragedia

La revolución industrial trajo consigo la fabricación de nuevas maquinarias que servirían para agilizar los procesos que hasta entonces, los hombres debían hacer de forma manual o con muy poca ayuda de máquinas. Entre las que destacan, están los artefactos para producir por primera vez la tela de algodón.

Para la época los tintes artificiales no existían, por lo que al igual que en la prehistoria, el ser humano seguía obteniendo el material de las plantas. Por desgracia descubrieron que el árbol de moras al hervir su agua obtenían distintos matices de colores denominados masculina y fáustico, y se podían conseguir las tonalidades perfectas para teñir las telas que creaba el mundo de la manufactura.

La comercialización de este nuevo colorante vegetal trajo como consecuencia una gran explotación desmedida el árbol de moras y miles fueron cortados, los troncos los hacían solo astillas y acabaron con la mayor parte de la flora en las principales ciudades a nivel mundial, por lo que su consumo se encontró escaso durante varios siglos.

 

Nutrición

Las moras tienen un alto valor nutricional y sobre todo medicinal. En comparación con otras frutas poseen pocas calorías y fitonutrientes ideales para la salud. Son ricos en vitamina C y destacan por su enorme contenido de compuestos fenólicos y antioxidantes. Entre sus flavonoides se encuentran la quercetina y el revestrol.

Por cada 100 gramos, se pueden obtener 43 gramos de kilo calorías, 9.8 gramos de carbohidratos, 1.44 de proteínas, 0.39 grasas, 1.7 en fibra, 0.45 gramos de vitamina E, 39 mili gramos de calcio, 18 de magnesio, 194 de potasio y 1.85 de hierro.

Fines medicinales

Se utilizan principalmente las hojas, corteza y frutos. El jugo de mora puede aliviar malestares estomacales y en las mujeres dolores en el vientre generados por diversos factores como por ejemplo la menstruación. Al mezclarlo con miel puede servir como un remedio para la cura de catarro y cuadros virales por su contenido cítrico al igual que el limón.

Su zumo es anti inflamatorio y antiséptico, por lo que si la persona tiene alguna complejidad en el área de la boca como por ejemplo una yaga, quemadura o corte, el jugo puede ayudarlo a curar el problema que aqueja lo antes posible. También se usa para tratar inflamaciones en la garganta, y es muy efectivo para el dolor de dientes, encías sangrientas, gingivitis, anginas y úlceras.

Jarabe de moras

Para preparar este remedio casero deberá tener un litro del jugo, dos de miel, se colocan en una olla y se ponen a hervir a fuego lento, cuando esté listo se retira, toma y deja enfriar (debe ingerir frío).

Posee propiedades para coagular las proteínas de la piel formando una capa seca en la mucosa que la protege de agentes externos y la difteria. Hacer gárgaras con el zumo alivia cualquier malestar en la garganta.

Otros remedios que se pueden hacer para prevenir, por ejemplo algún tipo de parásito intestinal es colocar una cucharada de la corteza del árbol en agua y tomar en ayunas ya que se considera como un purgante. También sirve para las personas con problemas de azúcar motivado a que sus componentes son antioxidantes.

Para el cuidado de afecciones externas sirve para combatir las quemaduras en la piel, preparado con las hojas machacadas y aceite para aplicar en la zona aquejada. Mismo procedimiento se debe realizar a la hora de un sangrado y para casos de manchas en la piel se trituran las hojas y raíces hasta que salga una sustancia un tanto líquida y se vierte sobre el área afectada.

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Remedios con jarabes del fruto

Ayuda a curar enfermedades virales como la diarrea gracias a su acción astringente, y es visto como un fruto ideal en las recetas médicas a la hora de combatir este cuadro. Sus compuestos logran contraer los tejidos y secar las secreciones, por lo que sus propiedades son muy eficientes para detener el flujo diarreico.

También se pueden tratar enfermedades respiratorias como infecciones en las vías aéreas o inflamaciones crónicas debido a sus propiedades anti bacterianas y anti inflamatorias. El jugo de la mora se usa para combatir la dermatitis, eccemas y erupciones cutáneas. Puede que también te interese: Vitex negundo ideal para preparar jarabes medicinales.

Fruto

La mora es el fruto que da el árbol morera, hay tres tipos diferentes que se caracterizan por sus colores rojo, negro y rojizo tirando a morado. Las moras son altamente demandadas y consumidas en los países con climas templados, sin embargo, la exportación de este rubro llegó incluso a regiones con temperaturas elevadas, como el Caribe y América central.

En muchas partes es vista como una fruta exótica por su agrado visual, gran sabor, diversidad de platos que se pueden elaborar a base de ella y las propiedades medicinales que posee. El rubro crece en los arbustos de la familia de las rosáceas, la cual incluye más de 2.000 especies diferentes entre plantas herbáceas, arbustos, y árboles distribuidos por los cinco continentes.

En Europa es considerada como la fruta principal, además del rosal. Su forma es constituida en pequeños granos que se unen entre si y dependiendo del tipo, pueden ser sumamente dulces o tan ácidas como un limón. Hay más de 300 especies de mora, pero solo tres principales:

  • Logan: Cruce entre una zarmamora y una frambuesa, son mucho más ácidas que las zarzamoras pero menos dulces que las frambuesas.
  • Young: Es el resultado del cruce entre una zarza y una mora color rojo, su sabor es ácido y menos aromatizado.
  • Boysen: Es un cruce entre la Young y una frambuesa, se caracterizan por ser bastante grandes en comparación a las del tamaño promedio.

La definición exacta de la mora sería: “una baya de aproximadamente dos centímetros de grande, tiene aspecto globular, redonda o alargada y está formada por pequeñas drupas que conforman el racimo».

El color varía a medida que va madurando, iniciándose así el momento óptimo para su recolección, crece con facilidad de forma silvestre y los frutos maduran durante el verano, para recolectarse entre agosto y septiembre, aunque actualmente también se cultivan algunas variedades todo el año para su consumo.

Uso culinario

Es ideal para la elaboración de bebidas, postres y platillos clasificados gourmet así como la carne bañada en salsa de moras. Entre los alimentos que se pueden elaborar están:

Bizcocho de chocolate y mermelada de moras

Para la preparación de esta receta se necesitarán 125 gramos de azúcar morena, 100 de harina de trigo, levadura, 200 gramos de mantequilla, tres huevos, 125 gramos de chocolate, ocho cucharadas de mermelada del fruto y una pizca de sal. Se bate el azúcar blanca con la morena, se trocea el chocolate y colocamos en baño María hasta que se derrita, se incorpora la mantequilla y poco a poco se agregan los huevos mientras vamos batiendo todo.

Por último engrasamos el molde y vaciamos la mezcla, y se completa la terminación como cualquier otro bizcocho, colocando un palito en el centro para saber si esta cocida, se retira y dejamos enfriar.

Torta de queso ricotta y moras

Es la versión europea y más sofisticada de la famosa torta red velvet, solo que en esta ocasión la presentación no queda con la tonalidad roja. Para hacerla se requiere mucha experiencia o una excelente descripción de la receta como la que a continuación mostraremos:

Requiere 125 gramos de harina de trigo con su respectivo polvo para hornear u otro ingrediente que haga crecer la mezcla. Mantequilla, huevos, queso ricotta y el elemento central: las moras.

Su preparación inicia cuando precalentamos el horno a unos 180 grados. Mientras calienta batimos la mantequilla con el azúcar hasta que haya doblado su volumen y obtenga la textura de una crema pálida. Mezclamos las yemas ligeramente batidas y el queso ricotta desmenuzado.

Batimos las claras con la técnica del punto de nieve, las añadimos cuidadosamente a la mezcla anterior y poco a poco echamos la harina con levadura. Incorporamos suavemente para que todo quede bien ligado y agregamos una capa no muy gruesa de la mezcla en el fondo del molde, luego colocar unas moras y repetimos continuamente el mismo proceso.

Para finalizar, horneamos durante 40 minutos, retiramos y dejamos enfriar unos 30 minutos para que todo lo caliente salga del bizcocho.

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¿Cómo hacer una torta de queso y mora?

Es otra de las peculiares recetas que nos ofrece este grandioso fruto. Para la base del ponqué, necesitamos 250 gramos de galletas y 100 gramos de mantequilla, mientras que para el relleno unas seis cucharadas de mermelada de mora, 700 gramos de queso crema, 150 gramos de nata, azúcar y huevos.

Lo primero que se debe tener en cuenta es que la base debe quedar bien compacta pero no dura, para ello mezclamos la mantequilla con las galletas previamente trituradas, vaciamos en un molde y metemos a la nevera. Para el relleno mezclamos el queso crema con la nata y azúcar, hasta obtener un resultado bastante homogéneo, añadimos los huevos, mermelada de moras y batimos bien. Metemos el horno hasta que esté lista y retiramos.

Por último, lo más básico, tradicional y delicioso que se puede obtener de este fruto es la famosa mermelada. Que se obtiene al colocar el azúcar en una taza y poner a fuego lento, luego se trituran las moras y añaden a la olla y se mezcla todo a fuego lento hasta que quede una buena consistencia.

Hojas

Es el árbol perfecto para colocarlo en el jardín de la casa, pues sus extensas ramas y gran cantidad de hojas sirven como protectores de los rayos solares, principalmente, en las temporadas de verano donde cualquier ser humano que haga vida en un país con clima tropical, buscaría una sombra.

Sus hojas son acorazonadas y son el alimento ideal de los gusanos de seda, y pueden mostrar diversas formas dependiendo de la época del año. Se dejan ver con formas lobuladas o más o menos marcadas, que podrían recordar a las de la higuera, no varía y su mayor atractivo es el haz.

Son muy decorativas ya que es un árbol ornamental, motivo por el cual es fácil de encontrar en muchos lugares, como calles y avenidas. De un verde brillante y bastante frondoso, el arbusto morera presenta una copa redondeada y abiertamente ramificada. Las hojas también son alternas, enteras, ovuladas y de margen dentado.

En la composición los árboles jóvenes presentan hojas más lobuladas que los adultos y su color es de un característico verde brillante. Estas hojas son el único alimento del tan mencionado y famoso gusano de seda. Tienen una tiernísima consistencia blanda, lo que las diferencia del árbol morus nigras. Los meses de la floración son entre mayo y junio, presenta pequeñas flores que crecen formando espigas apretadas y alargadas. Tras este proceso es donde surgen los llamados frutos compuestos.

Reproducción

Se multiplican por semillas y esquejes (fragmentos de las plantas separados por una finalidad reproductiva), las demás variedades se obtienen por injerto de púa o yema. En cuanto a las estacas de madera suave con hojas, se pueden conseguir a mitad de verano, pero es importante tener en consideración que la siembra directa debe realizarse en otoño o primavera.

Cultivo

Como factor positivo, es un árbol que aguanta cualquier tipo de suelo sin chistar, sin embargo necesita que estén bien aireados para evitar la asfixia de las raíces. En esto influye el factor ambiental, pero, a la morera no le afectas los climas con temperaturas heladas ni en condiciones extremadamente calurosas, tolera la proliferación de ciudades y cierto grado de salinidad.

Recomiendan regarlo de forma constante cuando está en sus primeros años de crecimiento y después es muy probable, que él mismo se de abasto, ya que con sus extensas raíces puede recolectar el agua de los suelos.

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Poda

Es sumamente sencillo de podar, por lo cual los expertos en la materia aseguran que la morera acepta la poda de buen grado, bastante ancha y comparativa, para que sus principales hojas caigan hacía los lados formando un arbusto frondoso.

Cuando el árbol está en su juventud es conveniente frenar el crecimiento vertical, abrir sus ramas de forma paulatina y tener mucha paciencia ya que es un trabajo que dura varios años. Te invito a leer también: flor de la pluma

Una vez cumplido este proceso se debe mantener eliminando las ramas que crecieron demás durante los 365 días del año, así como  las que están dañadas o enfermas. El mejor momento para practicar la poda es durante su etapa vegetativa, en los primeros meses del invierno.

Plagas y enfermedades

En los árboles de esta clase que estén completamente sanos, no hay que tener mayores preocupaciones por las plagas que puedan atacar al macizo. No obstante se pueden dar algunos casos menores de cochinillas o pulgones (insectos). Para prevenir hay que acertar en las necesidades que tenga el árbol, como la luz, el agua y nutrientes, pues la ubicación correcta de la plantación será algo primordial.

Para su cuidado en caso de daño por insectos, se pueden eliminar fácilmente con la utilización de productos de limpieza caseros como jabones o aceites, que deberán diluirse en un poco de agua y rociar por el área que presente el daño o la invasión de estos animales.

Consejos generales

Si desea plantar un árbol de morera en el jardín de su casa, tendrá que colocarlo cerca de un pavimento enlosado y si es para situarlo en un espacio con tierra y vegetación la misma tiene que ser fértil para que el arbusto pueda desarrollarse de forma adecuada.

En segundo lugar, para no recoger las hojas cada que caen al suelo, durante otoño se practica la poda del mismo y de esta manera recogerá todas las hojas en un mismo instante.

Morera Bonsai

Para su creación la tradicional morera debe seguir ciertos pasos muy distintos para desarrollarse. En primer lugar debemos regarla abundantemente durante su primera etapa de crecimiento y disminuir la intensidad cuando ya esté formado, de lo contrario se pasmará. En las estaciones de primavera y otoño se colocará la mayor cantidad de abono posible y de la mejor calidad que se encuentre en el mercado.

Pero debido a que seguramente crecerá mucho más de lo esperado, se recomienda trasplantarlo una vez cada año por dos o tres años máximo y tener en cuenta que se debe pasar a una maceta un poco más grande que se vaya adaptando poco a poco a las raíces del árbol.

La poda se realizará una vez luego de que arroje sus primeras flores, y en muchas partes del mundo como en la India por ejemplo, quienes trabajan en los campos agregan una cierta cantidad de gusanos y lombrices (que no se coman las hojas) para que funcionen como fertilizante adicional al abono previamente colocado.

El árbol bonsai como ornamental, es el más comprado a nivel mundial por su cómodo tamaño y resistencia a espacios cerrados, y desde hace varios años el injerto entre plantas tradicionales y este, se ha venido incrementado considerablemente. Conoce aquí todo sobre el Roble Bonsai 

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