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Descubre ¿Qué es el Quejigo? y todo acerca de él

Quejigo, es un tipo de árbol cuyos sembradíos se ubican en región mediterránea, principalmente en la península ibérica y del norte de África. Es una bonita planta con gran valoración ornamental por lo que es natural verlos en los jardines.

Quejigo

¿Qué es el Quejigo?

El Quejigo es una especie de árbol que adopta otros nombres como el de roble carrasqueño o roble valenciano, dado a su ubicación de origen. Este arbusto tipo marcescente puede alcanzar un tamaño promedio de hasta 20 metros de altura. (Ver artículo: Verdolaga)

Es un ejemplar típico de las zonas de clima mediterráneo que se produce en el norte de África y la Península ibérica lo que la hace una especie autóctona de los bosques mediterráneos.

El Quejigo florece entre los meses de abril y mayo, casi siempre antes que el alcornoque. Su fruto es conocido con el nombre de bellotas, las cuales brotan sobre cortos pedúnculos, madurándose y diseminándose durante los meses de septiembre  y octubre.

El nombre científico del Quejigo es “Quercus faginea” y aunque es una planta autóctona del bosque mediterráneo, también se pueden ver algunas especies ubicadas en Mallorca, específicamente en Puigpunyent, aunque no se tiene la certeza de que esos ejemplares sean propiamente esta planta siendo considerados como descendientes de otros árboles que fueron plantados años atrás.

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La copa de este árbol tiene una forma más o menos erguida, y la misma está conformada por hojas semi caducas, las cuales presentan un color verde lustroso por el capón y pálido por el reverso, siendo de forma dentada en los bordes. En cuanto a las flores del Quejigo, estas están dispuestas en la planta en grupos sobre espigas de manera colgante.

Esta planta tiene muchos nombres comunes entre los que nombramos a continuación algunos:  cajiga, carrascalejo, albar, carcoxa, enciniego, bellota, carrasca o carrascal, gállara, encina, matoju, billota, rebollo, macharu, cascabillo, gaña (agalla), quejiga, llata, cajigu.

De igual manera también se le llama tallar, robre, roble carraspo, roble encina, roble ancina, roble quejigo, roble enciniego, roble andaluz, roble encimego, roble carrasqueño y roble matorrizo

Características

Dentro de las características con las que cuenta el Quejigo se encuentra que es un árbol parecido a la encina, diferenciados solo en cuanto a la proporción de follaje el cual en su caso es del tipo precario (poco duradero) y menos denso. Durante la temporada de invierno, las hojas conservan su color verde, mientras que las marchitas se mantienen un tiempo indeterminado en las ramas antes de caer.

Con respecto a sus flores, estas son en apariencia muy sencillas y están dispuestas en forma agrupada sobre espigas colgantes. El fruto del árbol de Quejigo es una bellota, cuyo cascarón se encuentra recubierto de escamas en forma de bóvedas, algo sobresalientes en la parte del dorso y con un aspecto aterciopelado.

Las bellotas nacen en cortos tallos y están dispuestas en grupos. Su tamaño es relativo al de una nuez, y su color es marrón con unos piquitos que generalmente hacen la forma de una corona. En su interior se presentan esponjosas y acolchadas.

Las bellotas del Quejigo, son de gran interés gracias a que se maduran mucho antes que las de la encina. La madera que produce el quejigo es de excelente calidad por lo que es muy usada en el área de la construcción ya sea transformada como vigas o para utilizarla como leña o carbón vegetal.

El Quejigo es la única especie que se puede visualizar en las zonas áridas del sur como por ejemplo la Región de Murcia, gracias a que este roble de origen ibérico posee una mayor resistencia a la sequía, sin embargo se le puede observar de forma muy dispersa. (Ver articulo: Plantas medicinales)

En traspasos de características subhúmedas ubicadas al sur, también se pueden notar especies de este árbol teniendo una mayor presencia dentro del Macizo de Ronda Sierra de las Nieves de Málaga, árboles centenarios y muy antiguos, que en el pasado fueron dañados por la acción del hombre y nuevamente repuestos.

El Quejigo necesita algo más de humedad que las encinas y sus suelos deben ser más frescos y profundos, resistiendo menos a la sequía calurosa y prolongada. Por sus características similares, a menudo se le suele relacionar a otras especies del género como encinas, melojos y alcornoques.

Nombre científico

El nombre científico del árbol de quejigo es el “Quercus faginea”, el cual fue descubierto y bautizado así por el especialista botánico  Jean-Baptiste Lamarck en el año de 1785. Dentro de los registros aparece esta especie bajo la clasificación de Quercus faginea, perteneciente a la familia de Fagaceae.

En cuanto a su etimología, tenemos que la palabra “Quercus” corresponde a un nombre genérico que se deriva del latín con el que era nombrado al roble y también a la encina, de allí su relación y asociación. Por su parte, el término “faginea”, es el epíteto otorgado por el investigador Lamarck en 1785, por el parecido que tenía en sus hojas a las de otra especie conocida como haya o fagus.

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Usos

Durante muchos años se le ha dado distintos usos al árbol de Quejigo, entre los que se pueden mencionar que su madera fue usada en Portugal para construir los palos de los Pauliteiros de Miranda del Duero. En la parte industrial se ha empleado el Quejigo como materia de construcción y tonelería, siendo los toneles de la madera del quejigo más valorada que la de rebollo, llegándose a considerar incluso que un tonel de madera de quejigo era para toda la vida.

Gracias a sus potencialidades y resistencia, también se usaba en la fabricación de mangos para las herramientas agrícolas entre las que tenemos las hachas, los picos, las guadañas, azadas, entre otros. El Quejigo, desde el punto de vista forestal y ecológico, es una de las especies más importantes, ya que ayuda a contribuir contra la deserción, pues posee la capacidad de fijar el suelo y la promueve la reforestación de los bosques.

Tradicionalmente, su madera ha sido utilizada por años para la construcción de traviesas, vigas y en especial como combustible, leña y carbón vegetal. Sus bellotas, mientras estén maduras, se emplean en la elaboración de alimentos para el ganado. De igual manera, hay quienes los usan para extraer de ellas tintes y utilizarlos como curtientes debido a su alto porcentaje de taninos. Otra de las utilidades que tiene es para crear sustancias cicatrizantes y antihemorrágicas.

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Variedades

El árbol del Quejigo tiene dos subespecies, la faginea y el broteroi. Existe incluso una una subespecie intermedia con características de ambas. Estas subespecie tiene como características hojas más pequeñas y de espinas rígidas. Es ampliamente conocida en algunas partes de España, donde se conoce como roble enciniego. Se encuentra distribuida por el centro, norte, este y sur de la península ibérica.

Estos ejemplares tienen preferencia por los suelos ricos en cal. En el caso de la variante denominada como Quercus broteroi, a diferencia del otro, tiene hojas más grandes y dentadas. Es un árbol cuyo carácter es más mesofítico, es decir que se da en sitios donde se cuenta con un tipo de climas suaves y húmedos. (Ver articulo: Palma de abanico)

Tiene gran influencia oceánica por lo que sus ejemplares se pueden visualizar en el sudoeste peninsular, específicamente en la extremadura, la andalucía occidental, y en el centro y sur de Portugal.  Este tipo de variedad comúnmente es confundido con el tipo Quercus canariensis cuyos sembradíos se observan en la provincia de Cádiz y también en el noroeste de África.

Enfermedades

A pesar de que el árbol de Quejigo es muy resistente se debe saber que cuenta con ciertos agentes susceptibles que le producen plagas y enfermedades, entre los que se encuentran insectos, los hongos o las bacterias.

Dentro de la lista de plagas y enfermedades destaca un insecto defoliador llamado Tortrix viridana, el cual destruye los brotes de bellotas que se producen durante el año y en consecuencia hace que se pierda la cosecha. Además de esto, retrasa el crecimiento de la planta originando pérdidas económicas importantes.

De igual forma, figura en la lista de plagas otro de los insectos defoliadores como el denominado Catocala nymphagoga, el cual se come las hojas del árbol, siendo un animal difícil de detectar ya que tiene la capacidad de mimetizarse con los ramillos. También se hace presente la plaga denominada Cerambyx cerdo, cuyo insecto perforador coloniza las partes muertas de las plantas.

Las hembras de su especie depositan unas larvas que se van alimentando de las capas de la corteza para pasar luego a meterse dentro del árbol. Este tipo de plagas suele atacar a las especies  más débiles, destruyendo toda su madera.

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El Oidio del roble es un parásito que actúa eliminando los brotes jóvenes que se van produciendo en el árbol, y también causa un efecto en la reducción del tamaño de las hojas, las cuales se terminan marchitando cayendo de las ramas antes de tiempo. Es un parásito que ataca principalmente a los viveros, en vista de que estos presentan un clima que se presta a que esta enfermedad se reproduzca.

Cuidados

El árbol de Quejigo es una especie arbórea muy resistente. Sin embargo, para que pueda llegar a vivir cientos de años debe contar con ciertos cuidados para su preservación incluso en las condiciones más complejas. Para ello se debe seleccionar un buen tipo de suelo, cantidad de agua y temperatura ambiental para proceder a su cultivo.

Los ejemplares de Quejigo se adaptan muy bien al clima mediterráneo, por lo cual tienen preferencia con las zonas que poseen cierta humedad. Sin embargo, también se adaptan perfectamente a las regiones más secas, específicamente las que se presentan al sur de la Península Ibérica.

En cuanto al tipo de suelo, el Quejigo no es exigente, pues puede ser plantado en cualquiera, incluso en aquellos que tienen altos porcentajes de cal, siendo capaces de desarrollarse bien en ellos. A pesar de darse en cualquier tipo de suelos, tiene entre sus preferencias aquellos que son profundos y frescos. La ubicación de los sembradíos puede hacerse en el exterior, a pleno sol o también en la semi sombra, con un tipo de tierra caliza y con buen drenaje.

Con respecto al agua, si bien es cierto que el Quejigo soporta muy bien las sequías, durante la época de verano necesita cierta cantidad de agua para sobrevivir, por lo que se debe tener en consideración que si se siembra ejemplares de este árbol en una región con condiciones climáticas que favorecen las precipitaciones, no hará falta ese aporte extra.

El sistema de riego debe ser de 2 a 3 veces por semana en época de verano y cada 6 a 7 días el resto del año. En cuanto al abono, una vez al mes se le puede aplicar abonos orgánicos desde la temporada de primavera hasta finales del verano.

Este abono orgánico puede ser tipo compost, estiércol de animales, entre otros. Es recomendable usar varios tipos de abono para que de esa manera se obtenga un mejor desarrollo y crecimiento del árbol. El proceso de multiplicación de la planta se hace por el sistema de semillas durante la temporada del otoño.

Se plantan semilleros en el exterior y se germinan durante la temporada de la primavera. Puede llegar a soportar el frío y las heladas de hasta los -10 grados centígrados y también resiste el calor que oscila entre los 38 a 40 grados centígrados, esto siempre y cuando tenga suficiente agua.

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