Esa semilla en forma de estrella muy aromática, es el fruto de una planta milenaria que tiene muchos más usos y beneficios de los que tradicionalmente se le atribuyen; conozca, que ese y otros anís son mucho más que un té para los gases y constipaciones estomacales.

Indice De Contenido
- 1 ¿Qué es el anís?
- 2 Planta medicinal
- 3 Origen
- 4 Taxonomía
- 5 La planta
- 6 La semilla
- 7 Clasificación
- 8 Hábitat
- 9 Cultivo
- 10 Propiedades
- 11 Beneficios medicinales
- 12 ¿Para qué sirve?
- 12.1 Como afrodisíaco
- 12.2 Para la piel
- 12.3 Para el cáncer
- 12.4 Para adelgazar
- 12.5 Para la gastritis
- 12.6 Para los gases
- 12.7 Para el cabello
- 12.8 Para el estómago
- 12.9 Para la diabetes
- 12.10 Para la boca
- 12.11 Para los ojos
- 12.12 Para la tos
- 12.13 Para bebés
- 12.14 Para las articulaciones
- 12.15 Para el cerebro
- 12.16 Para la sangre
- 13 Otros beneficios
- 14 Contraindicaciones
- 15 Usos culinarios
- 16 Aplicación gastronómica
- 17 Repostería
- 18 Uso medicinal
- 19 Tisana de anís
- 20 Tintura
- 21 Aceite de anís
- 22 Oseltamivir
- 23 Anís licor
¿Qué es el anís?
Con el nombre de anís se reconocen al menos tres tipos de plantas en su taxonomía y en su fisionomía; pero con sabor, aroma, usos y beneficios muy similares; por lo que frecuentemente una sustituye a la otra sin problema alguno en su vasta gama de aplicación que incluye su uso como señuelo para la pesca y para el esoterismo.
Estos tipos de anises son plantas que florecen durante todo el año, originalmente nativas del hemisferio oriental del planeta; no obstante, uno de estos anises tiene altos niveles de toxicidad; por lo que no es apto para el consumo humano desde hace varios años; mientras que los otros son recomendados para tratar enfermedades humanas y veterinarias.
Se emplea tradicionalmente en infusiones o como ingrediente aromatizador, muy parecido al hinojo y al regaliz, en comidas, postres, confites y bebidas alcohólicas, desde siglos inmemoriales a cargo de las civilizaciones egipcias, chinas, árabes, griegas y romanas.
Planta medicinal
Las plantas medicinales se han convertido con el correr de los años, en una alternativa muy popular gracias a sus múltiples propiedades, que le otorgan grandes beneficios a la salud, realidad a la que el anís, llamado el oro asiático, no ha escapado.
El anís es una planta milenaria, muy utilizada para fines medicinales no solo en la medicina homeopática sino también en la alopática; es muy popular el uso de la semilla para la elaboración de infusiones y la extracción de aceite; pero también son útiles la raíz, las flores y las hojas.
Abriéndose el anís, poco a poco espacio entre las otras plantas medicinales, por sus grandes beneficios para con la salud; son desde épocas remotas muy conocidos; y aun en la actualidad se descubren nuevos aportes cuando su consumo es regular y en dosis apropiadas.
Características medicinales
La planta es muy utilizada para la elaboración de productos farmacéuticos, de perfumería y cosmética; y en la industria alimentaria de todo el mundo; los frutos de la planta de anís; principalmente, se pueden ser adquiridas sin prescripción médica en distintos puntos de venta y bajo una amplia gama de marcas comerciales.
Con el anís se elaboran mayormente infusión simple o en combinaciones; pero también puede ser encontrada en polvo, tintura, jarabe, aceite, extracto líquido e incluso cápsulas; entre muchas otras variedades de presentación.

El grano de anís
Del procesamiento de los granos o más bien de las semillas de la planta se obtiene un tipo de aceite volátil que tienes fines medicinales. Las semillas del anís poseen un sabor muy agradable al paladar y un aroma dulce; que lo hace un candidato viable en la preparación de medicinas y suculentas recetas gastronómicas y cocteleras.
Estos granos para poder ser utilizados, son secados al sol y conservados en recipiente con cierre hermético en espacios oscuros y libres de humedad, durante un tiempo máximo de 1 año o más tardar 18 meses, ya que después de esto o si se conserva de forma inapropiada en un par de meses pierde todos sus atributos, tornándose de color rojizo en las puntas.
El anís es de fácil acceso y adquisición; puede conseguirse en las tiendas herbolarias, naturistas, supermercados o tiendas especializadas en la venta de especies.
Origen
Muy cultivado en el territorio ibérico gracias a la importación arábiga cuando esta colonizó España y otros países mediterráneos, sin embargo la historia del anís se remonta a mucho más atrás; una de las especies más antiguamente utilizadas.

En Egipto el anís era cultivado desde mucho antes de la era actual, entre unos 2 mil a 4 mil años a. C. encontrándose referencia de esto en varios papiros; en la Grecia antigua, también, el padre de la medicina, Hipócrates, junto con el filósofo Teofrasto y el médico, farmacólogo y botánico Dioscórides, recetaron y reseñaron, respectivamente, los beneficios de la planta para tratar múltiples afecciones a la salud.
El uso del anís con fines medicinales en el imperio romano es de larga data también, en época del poeta romano Virgilio, estos masticaban las semillas, o bien servían postres de pan a base de anís, acompañado de comino, laurel y queso llamado mustecae o mustaceum; actual precursor del tradicional pastel de bodas; luego de grandes festines para ayudar con una buena digestión; según Plinio el viejo, quien también reseña las virtudes de otras plantas como por ejemplo el nopal.
Referencia de esto, también se encuentra en la acta legislativa del Emperador franco Carlomagno; Capitulare de villis vel curtis imperii, Capitulo de los tribunales para cultivo del gobierno; una orden que obliga el uso de campos con el fin de cultivar un grupo de hierbas y plantas medicinales, que incluía el anís; denominando estos campos como jardines médicos.
Para esa misma época se empleaba además el anís, con el objetivo de mantener alejados a los malos espíritus y el mal de ojo o las pesadillas, si se coloca debajo de la almohada; y para otros fetiches esotéricos.

Los árabes lo utilizaban desde el siglo XI principalmente como ingrediente para la preparación de pociones mágicas con la facultad de devolver a la mujer abandonada, que consumía el brebaje, su marido; por esta razón estas comunidades le dieron al anís el nombre de torna-maridos.
En Cuba se puso en uso desde el siglo XIV, tradición que se arraigó a partir de cultivo de la planta en los jardines ingleses desde mediados del siglo XVI; ya que a partir del siglo XV el uso del anís con distintos fines terapéuticos se fue amplificando poco a poco, y cada vez más naturistas y médicos recurren a la planta para tratar diversos trastornos.
El primer uso moderno registrado del anís con fines medicinales; fue en europea, el naturalista, herborista y botánico inglés, John Gerard en la enciclopedia Gran Herball, le atribuye un efecto carminativo en el año de 1597. Posteriormente en 1860, la enfermera estadounidense Maureen Hellstrom usó semillas de anís durante la Guerra Civil como antiséptico; descubriéndose que dicho método era aplicado en altas dosis causando aumento en los niveles de toxicidad en la sangre, por lo que se interrumpió su uso poco tiempo después.
Taxonomía
El anís es una planta herbácea que pertenece a la familia de las apiáceas; del orden de las apiales; una familia de 440 géneros y al menos 3500 especies a lo largo y ancho de planeta en mayor o menor medida pero presente desde el trópico hasta Australia.

Por otra parte el anís estrellado japonés como el chino forman parte del género de los Illicium, la cual comprende alrededor de 45 a 84 especies de arbustos o árboles pequeños muy aromáticos y que pertenece a las familias Illiciaceae y Schisandraceae.
Nombre científico
Cada uno de los tipos de anís posee una nomenclatura botánica específica; y estas a su vez han sido descritas por otras.
El anís es denominado Pimpinella anisum; fue descrita por el eminente Carlos Linneo y publicado en mundialmente reconocido libro Species Plantarum, Especies de Plantas de 1753, en cuyas líneas también se describen otras plantas, como por ejemplo, el llantén.
A su vez, el médico, briólogo y botánico, luxemburgués Heinrich Johann Nepomuk von Crantz en 1767 la denomina Apium anisum; años más tarde, en 1788; el médico, micólogo y botánico de origen alemán, Joseph Gaertner la llama Anisum vulgare; mientras que en 1794 es denominada como Anisum officinarum por Conrad Moench, el mismo que describe la equinácea.
Por otra parte, el naturalista también alemán Friedrich August Marschall von Bieberstein en 1808 la denomina Pimpinella aromática; posteriormente en 1813 otro alemán; esta vez Curt Polycarp Joachim Sprengel; de profesión médico y botánico, define a la planta como Sison anisum; y como Tragium anisum en 1821 por otro alemán, el médico, botánico, pteridólogo, micólogo, y naturalista Johann Heinrich Friedrich Link.

En 1840 el turno fue de Constantine Samuel Rafinesque-Schmaltz un polímata, naturalista, meteorólogo, y arqueólogo estadounidense que llamó a la especie Anisum odoratum; mientras que el botánico francés Henri Ernest Baillon, define la especie como Carum anisum en el año de 1879.
Por último en 1904 Ernst Hans Ludwig Krause un botánico, micólogo, briólogo, explorador, entomólogo, y fotógrafo de nacionalidad alemana hace lo propio llamándola Selinum anisum.
Por otra parte; el anís estrellado de la china se denomina científicamente Illicium verum en el año de 1888 fue descrito por Joseph Dalton Hooker un botánico y explorador británico, quien publica su hallazgo en la revista Botanical Magazine.
En tanto el anís estrellado japonés conocido en el argot botánico como Illicium anisatum; también fue descrito por Carlos Linneo y publicado en la obra denominada Sistema natural, los tres reinos de la naturaleza, según clases, órdenes, géneros y especies del año 1759.

Significado
Según la nomenclatura pinyin, que es en mandarín, el anís estrellado es conocido como bājiǎo, lo que se traduce literalmente como ocho cuernos.
El anís como se le conoce en el mundo de habla hispana es una palabra que proviene del griego cuyo significado es desigualdad; que se latinizo como anisos o anisus. Por otra parte el anís también es llamado matalahúva, que proviene del árabe y significa grano dulce.
Nombres comunes
Al anís también se le conoce como matalahúva, matalahúga, hierba dulce, anís de estrella, badiana, badian, dadianero, simiente dulce, anís de pan, anís de campo, anisillo, y flor de Santa María.
Anís dulce
En Venezuela se conocen dos tipos de anís, el estrellado y el dulce; este último es el comúnmente conocido como anís verde; este nombre viene dado por el uso gastronómico que a este se le da.
A pesar de que el país no produce esta especie; es tradición utilizarlo para la elaboración de un sinfín de elementos reposteros; como las mundialmente conocidas arepitas dulces, galletas, mandocas zulianas, truchas canarias de batata, y por supuestos lo caramelos de anís, tradición heredada de la india.
Anís negro
Es un nombre genérico utilizado para identificar al anís común, este es mayormente utilizado por la industria para la elaboración de caramelos y bebidas alcohólicas; además, es llamado así ya que este suele ser una preparación a base de semillas de anís y cerezas o arándanos negros.
La planta
El anís; en términos generales, es una planta que florece durante todo el año, su medida mínima es de medio metro de altura; tiene un tallo de unos 10 cm. frecuentemente en forma estirada; piloso, hueco, fraccionado o con uniones con una médula blanda, con una aspecto similar al apio y con sabor menos potente que la semilla, pero aun así penetrante.
Sus hojas de color verde, miden de 2 a 5 cm. de largo con una base sutilmente lobulada; y casi siempre presentan una especie de vaina abrazadora de gran tamaño, pueden ser enteras, partidas, recortadas, o, hundidas, y muy a menudo fraccionadas, almacenadoras de cantidad considerables de varios de los principios activos que la constituyen.
Su flor de 3 mm. es la mayor parte de las veces hermafroditas lo que implica que la flor posee ambos sexos, por lo que la planta se reproduce por sí sola y de forma exactamente simétrica; con 5 sépalos, parte de la flor que forma el cáliz y 5 pétalos en forma lobulada rica en néctar que atrae a las abejas y contribuye con la polinización.

La forma en que dicha flor se alza sobre las ramas o tallos es abierta y en forma de racimos; y suele ser de color blancas; mientras que su polen es tricolpado.
La semilla
Los frutos de la planta son una especie de semilla secas, derivados del tipo aquenio, que cuando maduran se separan en dos semillas unidas en un extremo.
Cada una de esta semilla mide de 3 a 5 mm de largo con un aroma penetrante y de tonos verdes y marrones; puede a su vez poseer una o varias protuberancias adicionales; que se necesitan obligatoriamente para identificar a la planta en la mayoría de los casos.
Clasificación
Los más populares son el anís verde y el estrellado; pero existen otros tipos; entre ellos el llicium griffithii, de la familia de las magnolias; originario del Estado de Bengala y cuyos frutos son estrellas de 15 puntas, y el Illicium floridanum, que contiene flores de color púrpura y procede de los Estados Unidos; específicamente de Florida y Louisiana.
Verde
Llamado Pimpinella anisum; es original de la zona mediterránea oriental es una planta de 30 a 70 cm de altura; la cual pertenece a la misma familia de otras plantas medicinales y aromáticas como por ejemplo el perejil, el cilantro, el culantro y el eneldo, y hortalizas como la zanahoria, el hinojo, la chirivía y el apio.

Estrellado
Llamado Illicium verum; conocido como anís estrellado de la china. Este es un tipo de anís que se origina como fruto de un árbol de aproximadamente 6 mts. de altura o más originario de China y Vietnam; exportado a una buen parte del continente suramericano donde se cultiva muy bien.
Este fruto es un folículo en forma de estrella y de allí su nombre; una estrella de al menos 8 puntas; en cada una de estas puntas se aloja además, una semilla suave y brillante inodora e insabora. El anís estrellado necesita de al menos seis años para que florezca por primera vez; que es el tiempo en que la planta se tarda en madurar.
Japonés
El anís estrellado de Japón es muy venenoso. Fisiológicamente este anís es muy parecido al chino, no obstante, el olor es distinto; es más semejante a la esencia del laurel de indias o del sasafrás; sin embargo este; es un adulterante muy común el cual es de venta y consumo controlado. Su fruto es exclusivamente utilizado como incienso.
Estos árboles pueden llegar a medir alturas de hasta 25 mts. sus hojas son muy poliformes a veces suelen ser ovadas o alobadas, alternas, en espirales, y rara vez aparecen agrupadas en el ápice. Su tallo es muy fibroso y posee una especie de cilindro vascular pudiendo o no tener ramificaciones.

La planta de anís japonés es reconocida por sus flores pequeñas, de colores blancos, verdosos, amarillo crema, anaranjadas, y algunas veces rosas o rojas. El fruto en de una forma entre globosa a elipsoide; de color rojo o púrpura oscuro; mientras que las semillas son ovoides, reniformes o aplanadas, y su textura es dura o quebradiza, lisa, rugulosa o tuberculada.
De monte
Conocido como Tagetes filifolia es una planta medicinal originaria de México y otros países de América Central, sin ningún antecedente histórico sobre su uso, ni información de experimentación alguna que validen alguna de sus aplicaciones terapéuticas.
Hábitat
Se da muy bien en zonas de clima templado y cálido en áreas preferiblemente de 15° C de temperatura, en suelos profundos; por lo que por su fisionomía no le permite ser cultivada en macetas; que pueden ser secos o húmedos, arenoso, ligero, mullido; y preferiblemente calcáreo; ricos en humus y altamente fértiles abonadas con compost o cualquier otro abono, ligeramente ácidos, aireados, esponjosos y con buen drenaje, con un pH de entre 6 y 6,5.
A veces se puede encontrar de forma silvestre en los alrededores de zonas pobladas, de carga o en terrenos baldíos; a las orillas de los caminos, en bosques tropicales caducifolio y perennifolio, matorral xerófilo, bosques de encino, de pino y mixto de pino-encino.
El anís japonés es muy fácil de encontrar en selvas perennifolias de regiones cálidas y subtropicales en el continente asiático y americano, y en algunos casos en bosques de caducifolias y aciculifolias de zonas templadas en el noreste de Asia o selvas húmedas de altura aproximada de 300 a 2400 mts. sobre el nivel del mar.
Cualquiera de los tipos de anises son altamente tolerante al sol, la planta se desarrolla mucho mejor cuando está expuesta parcialmente a los rayos del sol por varias horas al día; pero no sobrevive al frío excesivo ni a las inundaciones, ni a vientos secos y para una buena cosecha es necesario abono mineral a base de potasio; mientras que el exceso de nitrógeno la perjudica.
Cultivo
Los frutos del anís estrellados, son cosechados poco antes de la maduración. Este se produce originalmente en solo cuatro provincias de China; Fujian, Guangxi, Guangdong y Yunnan. En la cuenca mediterránea se cultiva desde España hasta Turquía y Bulgaria; y también en Alemania; y en otros países como Laos, Corea, Taiwán, Filipinas y el sur de Rusia.
Las semillas deben sembrarse a poco más de 2 cm de profundidad y medio metro de separación una de otra; se debe regar con poca agua y regularmente; pasado la época de invierno.

La recolecta se realiza durante el verano, entre los meses de marzo a mayo; para ello se va cortando la parte superior de los tallos, que es donde se encuentran las semillas que caen naturalmente, dichas semillas se secan en un lugar soleado y aireado; en tanto las hojas tiernas se recogen durante primavera; cuya floración comienza cercano al mes de junio.
Hoy por hoy España se ha convertido en uno de los países de mayor producción de anís en el mundo. Por otra parte el anís japonés se da también en algunas zonas de Siberia, Malasia, Estados Unidos, México, Cuba, Haití y la República Dominicana.
Propiedades
El anís es rico en carbohidratos, fibra, proteínas, vitaminas A y C; y varias vitaminas del grupo B, representada en niacina, piridoxina, riboflavina; minerales como calcio, fósforo, zinc, magnesio, manganeso, hierro, sodio, cobre, selenio y potasio, aceites esenciales, flavonoides como la quercetina, el quercitrocido, la isoorientina, y el linalool.
Posee también en muy grandes cantidades anetol; aunque en menores cantidades chavicol metileno, aldehído anísico, ácido málico, furanocumarinas, ácido anísico, cariofileno, dianetole, fotoanetole, cíñelo, limoneno, timol, cineol y estragol.

Contiene además, pero es muy deficiente y cantidades variadas de lignanos, neolignanos, alcaloides, terpenos, cetonas, taninos, cumarinas, pectina, mucílagos, colina, anisaldehído, paracimeno, vitexina, resina y almidón; grasas no saturadas y azucares; comparándolo con otras hierbas similares.
Beneficios medicinales
El anís no está solo para dar sabor y olor a comidas y bebidas; es conocido también, por sus cualidades expectorantes, tónicas, digestivas, carniticas, antibacteriales, diuréticas, analgésicas, antimicrobianas, purgantes, antioxidantes, relajantes, carminativas, galactogenas, antivirales, antisépticas, sedantes, fungicidas, aperitivas, eupépticas, espasmolíticas, antidiarréicas y antiasmáticas.
También se le atribuyen facultades anticonvulsivas, antitusivas, antiespasmódicas, antiinflamatorias, anticancerígenas, purificantes, antiparasitarias, emenagogas, antiflatulentas, aromáticas, vermífugas, antiarrugas, galactagogas, ansiolíticas, hepatoprotectoras, descongestionantes, antiepilépticas, antihistéricas, antirreumáticas, purgantes, insecticidas, hipoglucemiantes, odontológicas y diaforéticas.
¿Para qué sirve?
Los múltiples usos del anís no se limitan exclusivamente a lo culinario; un gran número de enfermedades de distintos tipos son tratadas con la planta desde épocas muy antiguas.
Como afrodisíaco
En consumo de anís a grandes rasgos aumenta la energía vital; muchas personas lo usan como ayudante para aumentar bajo deseo sexual, incrementando la libido y avivando el deseo tanto en hombres como en mujeres; un viagra natural contra la impotencia, ya que aumenta la testosterona.
Para la piel
La semilla de anís, es muy utilizada para compartir hongos; sobre todo aquel que ocasiona la candidiasis en distintas cepas y el pie de atleta. Contribuye a la producción natural de colágeno por parte del organismo, permite la regeneración de la piel, por lo que cura las heridas pequeñas y contusiones con facilidad y es muy eficaz tratando infecciones cutáneas inclusive escabiosas.
Adicionalmente, mantiene la piel hidratada y nutrida, además le retorna la elasticidad, firmeza y lozanía propia, combatiendo el envejecimiento prematuro, gran aliado frente al acné, la pediculosis y otras dermatosis como la pitiriasis y la tricofitosis.
Para el cáncer
El anís contribuye a proteger naturalmente el daño celular ocasionado por la exposición a los radicales libres y las toxinas ambientales, reduciendo el riesgo de padecer cáncer; ya que reduce la carga tumoral, disminuyendo el estrés oxidativo y aumentando los niveles de enzimas.

Al anís se le atribuye la facultad de regeneración de las células del estómago, por lo que se le considera que actúa sobre la prevención del cáncer de estómago, de hígado y otros tipos.
Para adelgazar
El anís es muy utilizado para adelgazar, ya que tiene la capacidad de estimular el trabajo natural del metabolismo basal, ayudando a quemar grasa rápidamente reduciendo tallas y medidas; y por ende a bajar de peso.
Mejorar el funcionamiento de los riñones, aumentando la producción de orina; de esta forma favorece la expulsión de las toxinas y metales pesados; que son los causantes la mayor parte de las veces del sobrepeso. También contribuye con la disminución del riesgo de padecer cálculos e infecciones en el sistema urinario.
Para la gastritis
El anís mejora todo tipo de afecciones que ataca el aparato digestivo, evita la acidez por lo que alivia los malestares de la gastritis y aerofagia, contribuye, adicionalmente, a la digestión rápida ya que estimula las enzimas digestivas y la producción de saliva, reduciendo también, el dolor de estómago y abdominal en general y baja el peristaltismo en el sistema digestivo.

Para los gases
El anís es utilizado para el tratamiento de cólicos y flatulencias; ya que este regula la función intestinal evitando justamente la acumulación de estos; ayudando a su expulsión, reduciendo también la hinchazón abdominal y los retorcijones que esto origina; y mejorando otros trastornos que afectan al intestino, como por ejemplo el síndrome de intestino irritable y fermentación intestinal.
También es muy indicado para combatir y erradicar de parásitos intestinales y oxiuros; cura el estreñimiento y regula la flora bacteriana; mejorando cuadros de diarreas.
Para el cabello
Existe la creencia de que el aceite de anís erradica piojos; el consumo frecuente de anís ayuda a reparar el cabello dañado, haciéndolo crecer más sano, fuerte y rápido y elimina infecciones por hongos en el cuero cabelludo como la caspa.
Para el estómago
El anís sirve para varios trastornos digestivos; es utilizado para tratar cuadros diarreicos, controla todo tipo de dolor y constipación a nivel estomacal y abdominal, co-ayudante en caso de digestiones lentas y la propia indigestión o la dispepsia hiposecretora.

Mejora el apetito estimulando las ganas de comer, controla la anorexia; evita o reduce las náuseas, depura las toxinas que se alojan en el estómago y el hígado por lo que se utiliza como un potente laxante.
Estimula las secreciones estomacales, elimina también la mucosidad del tracto digestivo y mejora el tono estomacal; mejora la condición de hígado graso y la inflamación del colon.
Para la diabetes
Mejora los niveles de glucosa en sangre, ya que ayuda a que el organismo absorba correctamente el azúcar; por lo que se cree, esta planta mejora la calidad de vida de las personas con diabetes tipo 2.
Para la boca
Para eliminar el mal aliento, se recomienda masticar una semilla; alivia los dolores de garganta y cura úlceras bucales; manteniendo bajos los niveles de bacterias en la boca.
Para los ojos

El consumo de anís contribuyó a la salud de los ojos; al anís se le atribuye el poder de aliviar todo tipo de alteraciones en ojos y zonas comunes. Mejora la visión periférica, infecciones visuales como los ojos irritados, orzuelos y hasta la conjuntivitis.
Para la tos
El anís ha demostrado ser un gran aliado al momento de tratar afecciones de vías respiratorias, bronquios y pulmones; catarros, toses leves y crónicas, asmas; muy valorado para combatir la tos fuerte y seca, contribuyendo a la expulsión de la flema y el moco, contribuyendo con la descongestión nasal; y en general los síntomas del resfriado común; aumentando la capacidad pulmonar.
También ha sido muy recomendado, sobre todo el anís estrellado para tratar la gripe aviar, en la cepa H5N1. Se cree que el anís tiene la capacidad de actuar muy eficazmente contra por lo menos 70 cepas de bacterias y virus resistentes a los fármacos comunes; ya que algunos principios activos que esta posee estimulan la función inmunológica, disminuyendo los riesgos de infecciones y sepsis; y efectos de estos como lo son los cuadros febriles y escalofríos.
También contribuye con mejorar los síntomas de la faringitis y de alergias respiratorias con la rinitis, la sinusitis y hasta el hipo. También indicado para quienes quieren dejar de fumar; ya que el anís actúa como antídoto contra la nicotina y los alquitranes del tabaco.
Para bebés

Cuando los niños de pecho tienen gases, diarreas y otras afecciones como los empachos, es recomendado que la madre consuma anís para que a través de la leche materna el bebé consuma las propiedades medicinales de la planta y alivie su malestar; además que el consumo regular de infusiones a base de anís aumenta el flujo de leche, ya que influye sobre sistema endocrino. Aunque no es recomendado ser ingerido por niños menores a los 6 años.
Para las articulaciones
Infusiones a base de semillas de anís son muy utilizadas para aliviar los malestares en pacientes que sufren de reumatismo, artritis, gota y hasta lumbago; ya que evita la retención de líquido y eliminan las toxinas acumuladas en el cuerpo, además es útil para fortalecer el rendimiento y fortalecimiento de músculos y huesos.
Para el cerebro
El anís goza de la fama de aumentar las sanas actividades cerebrales y la concentración; además, favorece el sueño haciéndolo más placentero y en general para tratar todo tipo de trastorno del sueño; sirve para aliviar el dolor de cabeza y otras cefaleas leves y crónicas como las migrañas; mitiga también, los nervios, la ansiedad, y el estrés.
De la misma manera se utiliza en casos de neurastenia, cansancio mental y otras alteraciones de la psiquis como las histerias, la ira, y los cuadros depresivos; disminuye, también, los efectos durante episodios epilépticos, la neurastenia y cualquier otro trastorno neurótico como las aflicciones nerviosas; como parte de sus acciones el anís reduce el nivel de homocisteína, encargado del encogimiento del cerebro, por lo que se le atribuye la facultad de prevenir la demencia.

Para la sangre
El anís contribuye con el fortalecimiento y sana función del corazón; estimulación de la irrigación de la sangre lo que mantiene venas y arterias en buen estado, activando la circulación y tonificando el musculo cardiaco evitando por ejemplo, las anginas de pecho.
Co-ayudante en el procedimiento de retención de hierro en la sangre; además, evita otras enfermedades relacionadas con la sangre como la malaria y actúa ante cuadros de astenia, debilidad y anemia.
Otros beneficios
El anís estrellado es fuente de Ácido shikímico; un elemento bioquímico utilizado en la industria farmacéutica para la elaboración de productos antibacteriales. El anís japonés, por otra parte, contiene anisatina, un bioquímico altamente tóxico.
Como aromatizante
El aroma agradable del anís lo hace un excelente aromatizante natural. En bolsita hecha de gasa se colocan algunas estrellas junto con ramas de canela, clavo de olor, hojas de laurel, nuez moscada, cardamomo y piel de naranja.
Contraindicaciones
Específicamente el anís estrellado es un elemento altamente tóxico; se cree que afecta las membranas del cerebro; por lo que no se recomienda el uso como aceite o tintura con bebés y madres lactantes; sin embargo hay quienes lo usan en dosis muy bajas y con estricta supervisión y preferiblemente a partir de los 12 años de edad.
En lactantes de menos de 3 meses se han comprobado sintomatología neurológica y gastrointestinal secundaria que incluyen irritabilidad, temblores, nistagmo vertical, mioclonias, movimientos involuntarios y vómitos.
Debe evitarse en caso de alergia al anetol, al anís y a cualquier otro principio activo de la planta. Contraindicado en caso de condiciones intestinal crónica y enfermedades hepáticas, úlcera duodenal, reflujo, colitis ulcerosa o diverticulitis, cáncer de estrógeno o hígado, ni enfermedad de Parkinson. Además, el uso prolongado del aceite de anís ocasiona lesiones graves en la piel.
Si se consume con fines medicinales, no debe combinarse con alcohol y menos en personas con cirrosis; ni en tratamientos a base de estrógenos o suplemento a base de hierro.

En el caso de anís japonés, su consumo es prohibido ya que su consumo ha demostrado ser causante de alteraciones neurológicas severas, inflamación severa de los riñones, tracto urinario y de los órganos digestivos. No debe utilizarse tampoco en heridas abiertas o sobre la piel irritada.
Sus efectos nocivos de cualquiera de las variedades de anís incluyen náuseas, vómitos, convulsiones, nerviosismo, movimientos oculares involuntarios; y pérdida parcial de la noción y del raciocinio.
Anís y embarazo
Al ser utilizado para regular los ciclos menstruales; es decir que tienden a bajar la menstruación en mujeres que sufren de amenorrea o dismenorrea, y síntomas de menopausia; mejora la salud de los ovarios y reduce los dolores relacionados con el útero; pero no puede ser usado en casos de cáncer de mama, ovario y endometrio.
El anís altera el aspecto físico de la matriz; por lo que es altamente abortivo, de manera tal que se prohíbe su uso durante el embarazo o cuando se sospecha de este; muy a pesar de ser muy recomendado ya que regula las funciones de las glándulas de secreción interna y el metabolismo general del organismo, por lo que algunos expertos recomiendan ingerir no más de 2 tazas de té al día y evitar a toda costa el aceite.

Usos culinarios
Todas las partes de la planta tierna se pueden consumir. Las semillas y las hojas de anís se utilizan como condimento en panadería, repostería, en la elaboración de licores y aguardientes a partir del aceite; así como en algunos tipos currys y platos de marisco, ensaladas, sopas y carpaccio de pescado.
El anís estrellado se utiliza tradicionalmente y en exceso en la cocina china, vietnamita e indonesa; mientras que el otro tipo de anís es usado en la gastronomía árabe y mediterránea; en algunas recetas se incluyen hojas y flores de la planta en ensaladas para agregarle este peculiar aroma y sabor.
Valor nutricional
Cada 100 gr. de anís aporta a su consumidor alrededor de 337 calorías de energía; 17,6 gr. de proteínas; 79 gr. de grasas totales; 50 gr. de hidratos de carbono; 14,6 gr. de fibra dietética; 3,60 mg. de niacina, 0,65 mg. de piridoxina, 0,29 mg. de riboflavina, 311 mg. de vitamina A, 21 mg. de vitamina C.
Incluye además, 16 mg. de sodio, 1441 mg. de potasio, 646 mg. de calcio, 0,91 mg. de cobre, 36,96 mg. de hierro, 170 mg. de magnesio, 2,30 mg. de manganeso, 440 mg. de fósforo, 5 mg. de selenio y 5,30 mg. de zinc; promediados según la cantidad diaria que una persona promedio necesita al día.
Polvo de anís
El polvo de anís estrellado es una de los ingredientes que forma parte del tradicional polvo de las cinco especias dentro de la cocina china; una mezcla patentada de distintas especies que le dan a la comida un sabor amargo y dulce muy particular.
Esta mezcla está constituida por canela, clavo de olor, raíz de jengibre, semillas de anís verde y anís estrellado, aunque también existe otro preparado el cual sustituye el jengibre por la pimienta de Sichuan. Esta composición a base de las artes culinarias chinas está fundamentada en la filosofía del yin y el yang.
Molido
El anís es uno de los ingredientes fundamentales en la preparación de los currys de gran parte de las regiones asiáticas. Para la elaboración de este preparado los granos de anís no deben dejarse en los guisos enteros, se utiliza molido. Las semilla de anís verde deben ser molidas frescas utilizando un molinillo apropiado o un mortero.
Aplicación gastronómica
La forma de aplicar en la gastronomía el anís se refleja en algunas exquisiteces culinarias como las que se muestran a continuación
Sopa de Zanahoria con Anís Estrellado
Se inicia derritiendo 3 cucharadas de mantequilla en una olla grande a fuego medio; y seguidamente se le agrega 1 taza y media de cebolla picada en cubos, 6 ramas grandes de tomillo fresco, 5 estrellas de anís partidas, 2 hojas pequeñas de laurel, y 1 diente de ajo grande picado; los cuales se deben saltear hasta que los ingredientes pierdan su complexión y se tornen blando; puede ocurrir en unos 5 min. aproximadamente.

Transcurrido este tiempo se agregan 2 kl. de zanahorias también cortadas en cubos, junto con 2 tazas de caldo de pollo bajo en sal; llegado el punto de ebullición, se tapa y se baja a fuego lento, hasta que las zanahorias se cocinen bien quedando blandas; durante alrededor de 30 minutos.
Cocinado todos los elementos retire las ramas de tomillo, el anís estrellado y las hojas de laurel; licue el contenido restante y posteriormente regrese a la olla; sazone con sal y pimienta al gusto, deje reposar tapado unos minutos y vuelva a calentar a fuego lento antes de continuar con la preparación.
Finalmente se debe moler el anís estrellado restante; coloque la sopa en el plato dispuesto para servir a comensales de 6 a 8 y espolvoree con anís estrellado molido.
En esta receta se integran todos los componentes nutricionales y medicinales de los ingredientes; sobre todo de la zanahoria que es rica en fibra, vitaminas y minerales; la zanahoria ayuda a mantener el corazón y las arterias sanos, regula presión arterial, aumenta el número de glóbulos rojos, mejora la agudeza visual y mucho más; gracias a las cantidades de potasio, fósforo, calcio, magnesio y yodo; niacina, folatos; y vitaminas E y K.

Ensalada cítrica con sirope de anís estrellado
Una preparación muy rica, fácil y saludable, ideal para servirla como postre a cualquier hora del día, en tan solo 45 minutos y para 8 comensales.
De una forma simple con esta ensalada de frutas se consumen cantidades considerables de fibra, minerales tales como magnesio, manganesio y potasio, flavonoides, vitaminas C, B2, B3 y ácido fólico; y fructosa, glucosa y xilitol que se contienen en la fresa; ayudando al organismo a reducir el riesgo de padecer cáncer, enfermedades cardiovasculares, regular los niveles de colesterol en la sangre, entre otras.
Mientras que la naranja, es inmensamente rica en vitamina C, ácido fólico y minerales como el potasio, el magnesio y calcio; además de contener ácido málico, ácido oxálico, ácido tartárico y ácido cítrico; lo que como fitomedicamento reduce los niveles de colesterol malo, combate los radicales libres; y previene el desarrollo enfermedades cardiovasculares, degenerativas y de cáncer, solo para mencionar alguno de sus beneficios.
Preparación
Disolver un tercio de taza de azúcar en la misma cantidad de agua en una olla pequeña a fuego medio; agregar 3 estrellas enteras de anís mientras que se mantiene la intensidad del fuego durante aproximadamente 5 min. retirar del fuego, dejar reposar y esperar que se enfríe.
Mientras tanto se cortan 10 fresas y 4 naranjas en cubos o rodajas; extrayendo las semillas de las naranjas. Sirva y agregue a las frutas el sirope de anís estrellado que dejo enfriar; puede dejar las estrellas o agregar otras para decorar.

Café gourmet de anís
El café es una bebida de color oscuro y de fuerte aroma y mundialmente consumida; que se obtiene a partir de los granos maduros que son tostados al sol y posteriormente molidos; fruto de una planta conocida con el mismo nombre; esta bebida posee su ingrediente principal cafeína, encargada de estimular las funciones cerebrales; y los sistemas cardiovasculares, respiratorios y gastrointestinal, contribuye a la liberación de las toxinas acumuladas en el cuerpo, la liberación de excesos de líquidos y previene las infecciones en el aparato urinario, y también, contribuye a la rápida absorción de algunos analgésicos y aumentando su efectos.
Además, el café contiene carbohidratos, lípidos, proteínas, sustancias nitrogenadas, varias vitaminas del complejo, minerales como el magnesio, el hierro, el cobre, el manganeso, el calcio, el potasio, el sodio y el fósforo, compuestos fenólicos y alcaloides como teobromina; ácido caféico y el ácido palmítico, celulosa, taninos, y colina, los cuales contribuyen a la protección del hígado de padecer enfermedades como la cirrocis, a reducir tallas y medidas, a mejorar el rendimiento físico, disminuye el riesgo de padecer diabetes y enfermedades como Alzheimer.
El café y el anís, hacen una excelente combinación. El peculiar sabor del anís le aporta una nueva dimensión a las formas de tomar y al propio sabor de la bebida con más tradición en el mundo, el café; esto le da un matiz muy particular a la bebida que es ideal para beber a cualquier hora del día; pero sobre todo por las noches; o en esas largas en compañía de los amigos o la familia.
Dejar en remojo de café un par de estrella de anís por unos minutos, intensifica y enriquece el aroma y el sabor del café; convirtiéndolo en gourmet; esta es la forma más simple; no obstante existen recetas más elaboradas.
Preparación
Para elaborar este peculiar café, primero se debe preparar un café bien cargado; seguramente, A continuación, añadir 1 medida de licor de anís; mezclar y verter la preparación en una taza, como las utilizadas para café irlandés. Por último añadir el edulcorante de preferencia al gusto y espolvorear por encima un poco de canela.
Sasizza siciliana
Sasizza en un término de dialecto siciliano que significa salchicha; en sí; este es un chorizo de elaboración casera cuya receta original consiste en el macerado en sal, pimienta y semillas de anís verde de carne molida de res y de cerdo; toda una exquisitez.
Preparación
El macerado se debe realizar con mínimo 24 horas de anticipación a la producción del chorizo; que se elabora con 1 kg de carne de res y medio kg de carne de cerdo; junto a 30 gr. de sal fina, 30 gr. de anís verde y 7 gr. de pimienta; se amasa las carnes junto al resto de los ingredientes de manera tal que todos se unifiquen; a esta preparación se le puede agregar 75 ml. de vino blanco; en este caso el macerado debe durar hasta que la carne absorba todo el líquido.

Posteriormente se deben preparar las tripas de cordero las cuales serán utilizadas para la elaboración del chorizo; estas deben estar preservadas en salmuera y deben ser enjuagadas antes de usar en agua y puestas a remojar en esta para evitar se que peguen unas con otras.
Luego de macerada la carne, se introduce la tripa en el embudo de la máquina de procesamiento y se anuda la punta; muchas maquinas de moler están adaptadas con este instrumento, y se introducen pequeñas porciones de carne; y procesar girando la manivela muy lentamente y ayudando a la tripa que se está llenando a mantener un espesor no mayor a dos dedos de ancho presionando y estirando de ser necesario, cuidadosamente para evitar que el conducto se rompa.
Se puede hacer una tira completa, es decir del tamaño de la tripa o bien puede fraccionar girando una o dos veces el conducto y atando un nudo con hilo de pabilo para posteriormente cortar. Estas salchichas se puede preparar asadas o fritas y deben ser acompañadas por uno o dos contornos. En argentina a este chorizo se le conoce como longaniza.
Arroz aromatizado con estrella de anís
Una manera diferente de consumir arroz es utilizando el anís como especie aromática; para ello debe lavar 2 tazas de arroz hasta que el agua salga totalmente clara, mientras se coloca a calentar a fuego medio 2 cucharadas de aceite balsámico en un cazo hondo, donde se salteara 1 cebolla mediana y 1 zanahoria cortadas en cubos; seguidamente se baja la intensidad del fuego y se agrega el arroz durante 3 min. y se le agrega 3 estrellas enteras de anís y 4 tazas de caldo de pollo o gallina y sal al gusto.

Tapado el cazo se deja cocinar a fuego bajo durante al menos 8 min. o hasta que el arroz llegue a su punto de cocción, agregue 50 gr. de mantequilla derretida y 2 cebollines cortados en aros finos; mezclar con sumo cuidado para evitar que las estrellas de anís se rompan y agregar pimienta a gusto y retirar del fuego. Las estrellas de anís deben ser retiradas antes de servir para cuatro comensales.
Arepitas dulces
Las arepitas dulce son una variación de la arepa criolla, alimento típico de los países que algunas vez formaron la Gran Colombia.
Preparación
Primero se elabora una melaza de papelón; para ello se necesita derretir en un cuarto de taza de agua 1 taza de papelón; para agilizar el proceso lo ideal es hervir el agua e ir derritiendo el papelón mientras esté sometida a fuego lento hasta que este tome la consistencia de la miel, retirar del fuego y dejar enfriar a temperatura ambiente.
Por otra parte en un recipiente para amasar se agregan 1 taza de harina de maíz precocida y un cuarto de taza de harina de trigo junto con 2 cucharadas de semillas de anís dulce y una pizca de sal. En el centro luego se le agregara la melaza junto con media taza de agua, que puede ir agregando en mayor o menor porción según la necesidad que se presente; mezclar todos los ingrediente bien sea con una cuchara de palo o amasando, cuando los ingredientes estén bien compactados se deja reposar la mezcla por alrededor de 5 min. para que el líquido se absorba totalmente.

Pasado el tiempo está recomendado amasar un poco y verificar que la masa no esté muy seca para que sea fácil de manipular pero no pegostoza ni quebradiza; se hacen pequeñas bolitas de masa y se aplastan uniformemente entre las palmas de la mano de manera que quede redondas y no muy gruesas.
Se mantiene un caldero con aceite de maíz caliente; donde se fríen, volteándolas, de un lado cuando estas alcancen un color dorado y se inflen sutilmente. Retire de caldero y deje escurrir el aceite en un colador de pasta o en servilleta de papel absorbente. Se comen calienten solas o rellenas con queso y derivados de este.
Repostería
El fruto de la planta de anís, es muy utilizado alrededor del mundo en la pastelería y la panadería para la elaboración de un sinfín de recetas; entre ellas:
Galletas de anís y chocolate
Una receta súper sencilla de preparar, que en poco más de 1 hora y media de preparación aporta más que una divertida merienda. Al igual que el anís, el chocolate es utilizado como afrodisíaco; sin embargo este tiene mucho más que ofrecer.
El chocolate es el alimento que se obtiene a partir de la mezcla de azúcar y productos que se tienen de la semilla de la planta de cacao y que suelen estar también acompañado de leche; sin contar todos los beneficios que la leche aporta a la salud; el cacao entre otros es fuente rica en proteínas, celulosa, almidón, pentosanos, taninos, oligoelementos, sales, ácidos orgánicos, aceites esenciales, teobromina, azúcares y cafeína.

Gracias a estos principios activos el chocolate puede ser considerado para tratar asma, debilidades y fatigas, diarrea, fracturas, malaria, inapetencia, parasitismo, tos, pulmonía, cólico, dolor de muela, reumatismo, migrañas y mucho más.
Preparación
Mientras se precalienta el horno a una temperatura de 180º C que equivale a 350º F y coloca un papel aluminio en la base de una bandeja grande para hornear; se mezcla en la batidora 2 tazas de harina de trigo para todo uso, 1 cucharada y media de levadura y la misma cantidad de polvo de hornear, y un cuanto de cucharada de sal.
En otro envase se mezcla media taza de mantequilla sin sal, temperatura ambiente y tres cuartos de taza de azúcar; incorporando paulatinamente 2 huevos enteros, 1 a la vez con por medio 1 minuto de separación entre uno y otro.
Una vez realizada ambas mezclas, se une fraccionadamente mientras que en la batidora se continúa mezclando y compactando los ingredientes, hasta que se convierta en una masa homogénea. Por último, se agrega 1 cucharadita de anís molido y 1 taza de chispas de chocolate se remueve todo bien; asegurándose que todos los ingredientes queden bien mezclados mientras que se forma una masa suave y compacta.

Toma la masa, estírala con rodillo formando un tronco o un rectángulo y colócalo en la bandeja anteriormente preparada para hornear; introducir al horno y dejar cocinar por un periodo no mayor a 30 min. o hasta que se dore la masa; transcurrido este tiempo, sacar del horno y dejar enfriar durante otra media hora más; posteriormente corta los trozos de galleta del tamaño y grosor que se prefiera y colócalos nuevamente en la bandeja para hornear durante otros 15 min. para sacarlas definitivamente de horno, déjalas enfriar completamente y luego estarán listas para ser servidas.
Pan de anís
Una receta fácil de hacer y más antigua en cuanto a la aplicación del anís estrellado como ingrediente culinario, el cual puede ser utilizado como acompañante en las comidas principales o como merienda para los más grandes de la casa. Este pan suele ser de color oscuro, del cual resalta el potente sabor del anís.
Preparación
Se procede a precalentar el horno a 180º C y prepara una bandeja para hornos con papel de aluminio en la base. Mientras tanto se mezcla en la batidora 2 tazas de azúcar junto con 1 taza de mantequilla sin sal derretida, dejar que ambos ingredientes se mezclen bien y agregar 4 huevos enteros, incluyendo uno a uno dejando que se mezclen bien.
En otro envase se mezcla en la batidora un tercio de taza de brandy, 1 cucharadita y media de extracto de anís y 1 cucharadita de extracto de vainilla. En tanto aparte se mezcla 4 tazas y media de harina de trigo para todo uso, 4 cucharaditas de polvo para hornear y tres cuantos de cucharada de sal; mezclada todas las bases; a esta última se le agregan poco a poco las mezclan anteriores sin orden relevante; se bate hasta que los ingredientes se hayan integrado perfectamente y posteriormente se le agrega 1 taza de almendras enteras o finamente picadas y 2 cucharadas semilla de anís.

Cuando la masa esté hecha se estira con un rodillo y se cortan los moldes según se prefiera; colocándolos seguidamente en la bandeja y llevándolos al horno por un periodo de cocción de entre 30 a 35 min. hasta que se comience a ver el dorado en la masa. Pasado este tiempo se retiran del horno y se dejan enfriar para después servir.
Este pan es un suculento digestivo; la clave de esto se encuentra en varios de sus ingredientes; el anís es uno de ellos, con sus propiedades digestivas; pero también el brandy otro gran digestivo.
Mermelada de piña con anís
Para la elaboración de esta mermelada se debe licuar la pulpa de la piña mediana, con media taza de agua y el jugo de un limón; no debe licuarse en exceso; solo lograr que la piña sea de cortes lo más pequeños posibles. Esta mezcla debe ser colocada en una olla grande junto a la ralladura del mismo limón del que se le extrajo el jugo, un cuarto de taza de anís estrellado, 3 cucharadas de pimienta guayabita y 1 kg. De azúcar blanca.
Este preparado se cocina a fuego medio hasta que llegue al punto de ebullición; seguidamente logrado esto se reduce el fuego y se deja cocinar por un periodo de aproximadamente 40 min. la mezcla está lista cuando tenga una consistencia pastosa; se confirma retirando una pequeña porción y dejando reposar en un plato previamente refrigerado; pasado 30 seg. el plato se debe inclinar y la mezcla debe rodar manteniendo el cuerpo compacto; si en cambio se distorsiona la firmeza debe cocinarse un poco más; se debe probar tantas veces como sea necesario.

Cuando esté listo el preparado se debe retirar del fuego, dejar reposar unos minutos y envasar en frasco de vidrio con tapa hermética, que se pueden conservar en temperatura ambiente lejos del sol y la humedad hasta que se abran, cuando deberán ser refrigerados.
Esta simple mermelada contribuye óptimamente con la salud, gracias a sus ingredientes; la piña por ejemplo, una fruta deliciosa que entre sus múltiples beneficios a la salud se encuentran la habilidad de reducir los niveles de líquidos acumulados en los tejido adiposos, equilibrar los niveles de presión arterial, y mucho más, gracias a que la piña contiene entre otros beneficios como vitamina A, ácido ascórbico, folato, niacina, potasio, magnesio, calcio, fósforo, yodo, sodio, zinc y hierro.
Lo mismo ocurre con el limón que gracias a sus principios activos, muchos compartidos con la piña que ayuda a reducir las probabilidades de adquirir infecciones y enfermedades de tipo bacteriana o vírica; reducir la acidez estomacal y mejorar la función de hígado, páncreas y riñones.
Otro ingrediente relevante utilizado para esta receta es la pimienta guayabita conocida como pimienta de Jamaica; es un tipo de pimienta descubierta por el propio Colón, esta se caracteriza por ser una planta con bayas mucho más grandes que la pimienta común; su aroma es una mezcla de clavo de especia, nuez moscada, canela, jengibre y miel; gran antiflatulento, digestivo, estimulante del apetito, anticonvulcionante, entre otros beneficios, gracias a que posee vitamina A y C; y varias vitaminas del complejo B; también magnesio, potasio, hierro, manganeso y selenio.

Bizcocho de anís
Se baten los 4 huevos completos junto con 1 taza de azúcar hasta que la mezcla se blanquee; es decir se torne espumosa y voluminosa; poco a poco se le va añadiendo 1 taza de aceite de oliva virgen extra sin dejar de batir, seguidamente se le agrega 1 taza de leche, 1 cucharada de canela molida y 2 cucharadas de anís verde.
Cuando los ingredientes estén bien mezclados se añade 2 tazas de harina de trigo todo uso y una cucharada de levadura; y seguidamente un puñado a discreción de nueces picadas.
La masa lograda se vierte en un molde y se lleva al horno calentado a 180° C durante aproximadamente 40 min. Cumplido el tiempo sacar del horno, dejar enfriar a temperatura ambiente y desmoldar. Para adornar puede ser espolvoreado con azúcar glass.
Uso medicinal
La fitoterapia considera desde tiempos milenarios al anís como un gran aliado a la hora de tratar múltiples afecciones de salud; aplicado por medio de una amplia gama de tratamientos naturales que resultan de bajo costo, no invasivos y aplicados desde la comodidad del hogar.

Té e infusión
El té de anís se elabora con una cucharada de la planta que son 3 gr de semilla; o su equivalente a 3 o 4 estrellas secas enteras o machacadas en un lt. de agua hervida; y puede ser tomado por chicos y grandes, frío o caliente a razón de 2 o 3 trazas grandes al día en pequeños sorbos, con o sin azúcar. El té es utilizado principalmente para aliviar alteraciones de carácter digestivo.
Si en cambio se desea calmar los nervios y la ansiedad, o dormir toda la noche, la infusión se prepara con hojas y flores frescas de la planta.
Preparación
Se coloca el agua en un cazo a fuego lento, cuando llegue a su punto de ebullición se le agrega el anís y se deja hervir por 5 minutos. Se tapa la olla y se deja reposar un poco la mezcla, se cuela y se bebe el agua resultante endulzada con miel, stevia o luo han al gusto. Se puede dejar enfriar a temperatura ambiente o colocarla en el refrigerador.
La infusión se realiza con 1 lt de agua con ½ taza de estrellas; con esto se realiza un potente vaporizador para despejar las vías respiratorias. La misma preparación sirve para hacer buches, enjuagues y gárgaras, y también se puede utilizar como en compresas, apósitos, baños de asiento, lavados y solución antiarrugas; para este último, se aplica en las zonas afectadas o propensas por medio de un algodón empapado de la infusión por 15 días.
Si desea estimular la lactancia la preparación se debe realizar con 30 gr de hojas tiernas de la planta y 15 gr. de la semilla; hervida en 1 lt de agua; y dejando reposar entre 5 y 10 min. y beber después de cada comida; durante el tiempo que se esté amamantando.

Tisana de anís
Las tisanas implican en la que se combinan de varias plantas con el objetivo de ayudar y agilizar los procesos de curación; el anís puede combinarse con:
Con manzanilla
Una de las infusiones más recomendadas para aliviar la pesadez estomacal después de las comidas es la de manzanilla y anís; ambas plantas combinadas explotan lo maravilloso de sus sabores junto con su magnífico efecto principalmente digestivo.
Por si sola la manzanilla es capaz de aliviar la tensión estomacal, reducir los cólicos, mejorar cuadros diarreicos, indigestiones, síntomas del síndrome del intestino irritable y otras tantas alteraciones en el correcto funcionamiento del organismo; gracias a que la planta alberga aceites esenciales, flavonoides, cumarinas, mucílagos y minerales.
Preparación
Se hierve 1 lt. de agua; al llegar al punto de ebullición, retirar del fuego, agregando 1 cucharada y media de flores de manzanilla y la misma proporción de anís; se deja reposar por unos 5 min. aproximadamente y se cuela, se endulza y se bebe 3 veces al día después de cada comida
Anís e hinojo
El hinojo es una planta con flores amarillas pariente de la zanahoria. Originaria de los países mediterráneos, es considera como una hierba muy aromática y exquisita con grandes beneficios medicinales. El hinojo y el anís tienen muchas cosas en común, ambas poseen Vitamina A y B3, calcio, magnesio, fósforo y potasio.

Tanto el hinojo como el anís facilitan la secreción de los jugos gástricos, la explosión de gases, la regulación menstrual, la producción de leche materna y otros. Cuando el problema digestivo es importante, se puede hacer una infusión con 2 o 3 estrellas de anís, un puñado de hinojo y otro de comino.
Preparación
Se hierve una taza de agua a fuego medio y, cuando llegue al punto de ebullición, bajar la intensidad del fuego y agregar 1 cucharadita de anís verde y una de hinojo; que equivale a 5 gr. se tapa y se deja cocinar otros 3 min. Posteriormente se retira del fuego y se deja reposar por unos 10 o 15 min. colar y servir.
Se puede tomar esta infusión después de las 2 comidas principales no más de 3 veces por semana.
Si en cambio prefiere anís estrellado; hierva unos 600 ml. de agua cuando este en punto de ebullición agregar la cáscara de una naranja, una cucharada de hinojo y unas cuantas estrellas de anís. Se deje cocinar la mezcla unos minutos, retira del fuego y se tapa; dejando enfriar por alrededor de 15 min. Colar, endulzar al gusto y servir.
Anís y menta
La menta es una hierba aromática rica en etanol, mentol, cineol, limonero, vitamina A y C, minerales como potasio, magnesio, calcio, fósforo, flavonoides, fenoles y taninos; haciendo de la planta una alternativa natural para controlar el mal aliento, las flatulencias, los dolores de cabeza, las gripes e infecciones respiratorios, y los problemas estomacales.

Combinar estrellado y menta controla las náuseas y mejora la digestión; se recomienda ingerir una infusión elaborada a partir de 1 cucharadita de anís estrellado y un puñado a discreción de hojas de menta fresca en medio lt. de agua, endulzada preferiblemente con miel de abeja.
También se puede realizar gárgaras con la infusión a partes iguales de anís estrellado machacado y hojas secas de malvavisco, menta y salvia en un lt. de agua.
Con limón
Una limonada caliente, preparada con una infusión de anís es una herramienta medicinal muy eficaz para tratar problemas respiratorios. Hervir durante 15 min. un lt. de agua 1 cucharadita de anís verde y 1 cucharadita de anís estrellado machacado, luego colar y añadir el jugo de por lo menos limones para consumir 3 veces al día; calentar y endulzar antes de consumir en un tratamiento de entre 6 y 8 días.
Tintura
Se prepara macerado 5 gr. de anís por cada 200 ml. de alcohol puro de 70° durante 10 días. Pasado este tiempo se filtra y se conserva en un frasco en un lugar fresco y seco. Se consume en dosis de gotas diluidas en agua; no se recomienda consumir más de 40 gotas al día.

Aceite de anís
Las semillas verdes y las hojas tiernas se destilan a vapor para producir un aceite esencial de color amarillo pálido con un aroma muy particular; similar al regaliz. Este aceite suele ser utilizado en difusores y agregarse a inhaladores, jabones, dentífricos, cremas y perfumes.
Se puede consumir oralmente de 0,1 a 0,3 ml. del aceite esencial; para uso tópico suele mezclarse una gota de este aceite con aceite de coco o cualquier otro aceite base, para uso externo en masajes y aromaterapia.
Además el aceite de anís también es muy utilizado como repelente de insectos; el anís es tóxico para los insectos y animales sobre todo los más pequeños, por lo que el aceite es aplicado en el uso de fumigantes, aerosoles y vaporizadores usando; para este último 5 gotas en medio litro de agua caliente. También se puede ingerir directamente de 1 a cuatro 4 gotas en una cucharada de azúcar; repitiéndose hasta 3 veces al día después de la comida.
Para las arrugas
Los radicales libres son conocidos entre otras cosas, por causar envejecimiento prematuro, el consumo de anís retrasa o mejora la condición. La aplicación de aceite de anís en la cara, ayuda a relajar los músculos, evitando que aparezcan arrugas y líneas de expresión, produciendo un efecto similar al del botox.
Aplicación
Se debe lavar muy bien el rostro eliminando todo tipo de rastro de maquillaje o de suciedad, para posteriormente secar suavemente con una toalla limpia. Se aplican unas cuantas gotas del aceite en la yema de los dedos, y se frotan entre sí, para calentar un poco el aceite; o bien puede mezclarse con una crema hidratante de uso diario; seguidamente se aplica en la zona afectada, contornos de ojos y labios, zona T de la frente y cuello realizando suaves masajes en forma circular.
La piel absorberá sola el aceite, es recomendable que se aplique durante la noche ya que lo mejor es que la zona no sea lavada en un periodo prudencial y puede ser aplicado a diario.
Con leche
La leche con anís es una bebida típica holandesa muy consumida en época de invierno; alabada por sus efectos saludables; tradicionalmente se utiliza para aliviar calambres musculares, evitar pesadillas e infecciones respiratorias.
También se puede elaborar una infusión con leche y aceite de anís para aliviar los cólicos y espasmos estomacales; hirviendo en medio lt de leche junto a una cucharadita de semilla de anís durante 5 o 10 min; lo más recomendable es consumir caliente.
Preparación
Se hierve 1 lt. de leche y se le añade una bolsita de te de anís o sustituirlo por una porción de licor de anís; también se puede utilizar las semillas pero se deberá colar el preparado; Dejar cocinar el anís al menos durante media hora en la leche bajo fuego lento, para que la leche se impregne del sabor y olor del anís, por último añadir azúcar y servir.

Oseltamivir
Es un producto farmacéutico antiviral indicado para la gripe; así, Diversos jarabes y remedios se hacen a partir de la utilización de la semilla de anís estrellado japonés; el más famoso de todos es el Tamiflu, producido por los laboratorios Hoffmann-La Roche en el año de 1996.
El anís estrellado es el ingrediente secreto de este medicamento; ya que de este se obtiene el ácido shikímico; que hoy por hoy se produce de forma artificial mediante un proceso bioquímico en el que se utilizan bacterias E.coli fermentadas y alteradas por bioingeniería.
Este medicamento tiene la capacidad de contrarrestar la acción perjudicial de las enzimas que ocasionan enfermedades virales y bacterianas como por ejemplo la influenza. Lo que hace tan especial al Tamiflu es que tiene la capacidad de atacar el virus de la influenza de tipo A y B en varias de sus cepas.
Por esta razón el medicamento se torno casi indispensable durante la pandemia de gripe H5N1 conocida como gripe aviar que ataco a la humanidad en el 2005; y la cepa de 2009 H1N1; y hasta el momento el Tamiflu es considerado el único medicamento en defensa ante caso de gripe porcina o aviaria; por su eficacia y su tiempo de respuesta ante dicho evento.

El medicamento se consume únicamente por vía oral; por lo que su presentación es exclusivamente en jarabe; de esta manera es rápida y fácilmente absorbida por el organismo sin mucho esfuerzo del hígado, lo que colabora con su salud; llegando en tiempo récord entre 2 y 3 horas después de la ingesta a esparcirse por las zonas afectadas con mayor vulnerabilidad; reduciendo el mismo día los síntomas.
No obstante muy a pesar de esto; el medicamento fue retirado de los anaqueles de varios países sobre todo en el continente asiático debido a su elevada tasa de incidencia en efectos secundarios tales como náuseas, cefalea, bronquitis, vértigo, dolor abdominal, diarrea, cansancio, sinusitis, otitis media, linfadenopatía, asma, conjuntivitis, dermatitis, eccema, urticaria, convulsiones, alucinaciones y delirio.
Sin embargo, aun el medicamento se comercializa en España y varios países de América Latina bajo el nombre de Tamiflu; mientras que en Colombia se conoce como Tazamir de laboratorios Procaps.
Anís licor
Como suele ocurrir con la mayoría de las plantas aromáticas, del anís se extrae alcohol etílico; a partir de la destilación de la semilla, la cual es introducida en agua y el alcohol que de ella emana pasa por un proceso de rectificación dentro de la destiladora; dejándolo macerar para luego calentarlo.

Los vapores y gases, que se generan durante el proceso son trasladados hacia otro envase donde se procesa y se convierte nuevamente en líquido, para ser procesado nuevamente.
Una forma más rudimentaria es dejar macerar al menos una docena de granos de anís en 500 ml. alcohol etílico puro durante al menos 15 días. Para someterse a cocción junto a 800 ml. de agua y 350 gr. de azúcar, después de haber filtrado el macerado; lo que lo convertiría más bien en lo que en el mundo coctelero se conoce como bitter; base para algunos tipos de vermut.
El anís de hasta 45° de graduación alcohólica es un ingrediente habitual en la repostería donde por conveniencia se suele recurrir al licor para dar aroma y sabor a la masa; pero también es usado como digestivo.
A partir de esta elaboración base se destacan tres tipos de licores: el anís seco; que se refiere a que la preparación está exenta de azúcar como ingrediente o su cantidad de uso es muy baja; gozando de un sabor muy amargo, es el licor que mayor concentración alcohólica tiene; registra 40°.

También se encuentra en anís semiseco y el dulce; el primero tiene una concentración alcohólica de entre 37 y 38° con una modera inclusión de azúcar en la receta; mientras que el dulce tiene la menor concentración alcohólica unos 35° y como su nombre indica su sabor es sumamente dulce esto se debe a que posee grandes cuotas de azúcar como ingrediente de elaboración.
Entre los nombres comerciales más famosos de licores a base de anís se encuentran; Anís del mono, original de Badalona en Cataluña, España; Anís de Cazalla, de Cazalla de la Sierra en Sevilla; también en España; Anís Cartujo elaborado en Maracay, Venezuela; licor Galliano original de Livorno en Toscana, Italia; Pastis típico de Marsella, Francia; Sambuca elaborado en Lazio, Roma, Italia; Mistrà también de Lazio; sólo para nombrar algunos.
Desde tiempos inmemoriales hasta la actualidad, el anís ha gozado de la fama de poseer la inexplicable habilidad de activar las funciones intelectuales, así como también, de reavivar el ánimo y el espíritu de quien lo consume; un ingrediente poco común en la alacena de la mano por su popularidad como especie; que de seguro que al saber de todos los aportes que hace para la salud ocupará siempre un lugar en la alacena.
Es importante tener en cuenta que existen diferentes tipos de anises; los cuales inicialmente se creía que era totalmente inofensivo; sin embargo, en recientes estudios quedó demostrado que en grandes cantidades, aunque no existe una posología indicada; puede resultar mortal; sobre todo el anís estrellado japonés; por lo que se prohibió su uso en niños pequeños y lactantes; por tal razón algunos medicamentos pediátricos fueron retirados del mercado, aunque la semilla se continúa vendiendo en herbolarios de manera totalmente legal.

Como recomendación final si se consume anís y se observa cualquiera de los efectos secundarios anteriormente descritos, debe suspenderse el uso inmediatamente y consulta al médico de cabecera; recuerde que el mal uso de plantas medicinales puede causar daños irreversibles a la salud, e incluso la muerte.